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Red Bull y Ford, la alianza que se presentó en Detroit para F1

El equipo de las bebidas energizantes entra en la nueva era técnica en sociedad con el gigante de Estados Unidos en busca de seguir el camino del éxito de los últimos años.

La nieve en las calles es el reflejo de los 11 grados bajo cero con los que Detroit recibió a los integrantes de Red Bull y Racing Bulls para la presentación de las decoraciones que utilizarán en la temporada 2026 de Fórmula 1, que comenzará el 6 de marzo en Melbourne, con el GP de Australia. ¿Por qué una escudería austríaca y otra italiana cruzaron el Atlántico? El motivo es enorme: el lanzamiento oficial de la sociedad de la casa de las bebidas energizantes con el gigante Ford, en la formación de Red Bull Ford Powertrains. Después de siete temporadas empujados por los impulsores Honda, la casa de las bebidas energizantes decidió construir una nueva ala en la sede de Milton Keynes para comenzar a construir sus propios motores, que coincidirá con la nueva reglamentación técnica que se estrenará este año. En el medio, surgió la sociedad comercial y técnica con la marca estadounidense fundada por Henry Ford en 1903 en Detroit.

La vuelta del Óvalo al mundo de la Fórmula 1 tras 21 temporadas de ausencia (su último paso fue con los motores del equipo Jordan en el Mundial 2004) ameritaba, sin dudas, que la presentación de las decoraciones de Red Bull y Racing Bulls se realizara en Estados Unidos, país que, además, tiene tres de las 24 carreras del calendario y es la nación de los dueños de la categoría. Cerraba por todos lados. Y Stefano Domenicali, CEO de la categoría, no faltó a la cita.

Afuera la nieve, adentro, el show de luces y calor bien al estilo de Red Bull. En la presentación no pudieron faltar, claro, los pilotos, con Max Verstappen a la cabeza. Con el recuerdo aún bien fresco del cetro perdido en manos de Lando Norris en el GP de Abu Dhabi del año pasado, el neerlandés fue la figura principal en Detroit. Antes del acto, se dio el gusto de probar el Ford Fiesta WRC 2017 con el que Sébastien Ogier ganó el título de aquel año. Al lado de Max, un nuevo compañero. Red Bull comenzará la temporada con una dupla distinta por tercer torneo en fila. En 2024, Checo Pérez acompañó al tetracampeón. El año pasado, fue Liam Lawson el que estuvo en la presentación, aunque dos carreras después fue degradado a Racing Bulls y su lugar lo tomó Yuki Tsunoda. El japonés cerró el año con un flojo rendimiento y pasó a ocupar un puesto de reserva y el francés Isack Hadjar fue el que apareció vestido de compañero de Max en Detroit. El francés tuvo una sensacional temporada debut en 2025, fue 12º en el torneo y hasta subió al podio en Países Bajos.

En el hermano Racing Bulls continuará Lawson, quien también tendrá nuevo compañero. La promoción de Hadjar le abrió las puertas al joven inglés Arvid Linblad a la titularidad del team de Faenza. El ascenso del piloto de 18 años fue la última decisión que tomó Helmut Marko antes de dejar su cargo al cierre de 2025.

Ahí está otro de los grandes cambios de Red Bull: por primera vez desde su nacimiento en 2005 la escudería se presentó sin la presencia de Christian Horner, Adrian Newey y Marko. El exdirector fue cesanteado con efecto inmediato después del GP de Gran Bretaña del año pasado y su lugar lo ocupó Laurent Mekies. El gurú de los chasis ya había abandonado el barco en 2024 y Marko, el último eslabón del trío de hierro que comandó a los Toros durante dos décadas se fue tras el título de Norris y McLaren.

Nadie puede arriesgar que la pomposa presentación de Detroit sea directamente proporcional al rendimiento de los motores en pista. Red Bull se jugó una carta fuerte y si quiere retener a Verstappen, su as de espada, deberá rendir rápidamente en la sociedad con el gigante Ford o el neerlandés tal vez arme el bolso para 2027. Por ahora, todo es intriga. Algunos, por la experiencia del nacimiento de la era híbrida, anuncian a Mercedes como el que estará un paso adelante. Pero nada se sabe fehacientemente. Para Ford la unión es importante y buscará seguir en la línea de éxitos que lleva el equipo austríaco en los últimos años. Porque, si algo le faltara, este año se suma un nuevo equipo: Cadillac, que pertenece a General Motors, su gran rival de Estados Unidos.