El cuatro veces campeón del mundo dio su visto bueno al diseño del auto con el que competirá en la temporada de Fórmula 1
La temporada de presentaciones en la Fórmula 1 ha dado inicio con la revelación del livery de Red Bull y Racing Bulls.
El evento realizado en Detroit, Estados Unidos, reveló los colores del auto que manejarán Max Verstappen e Isack Hadjar. El nuevo monoplaza luce un acabado glossy que recupera el espíritu de los coches que dominaron la F1 entre 2010 y 2013, acompañado del contorno blanco en el logo de Red Bull que no se veía desde 2015. Ford Racing ocupa un lugar prominente en la tapa del motor, no solo un discreto logo en el alerón trasero, dejando claro que esta alianza es mucho más que un acuerdo comercial. El azul presenta además una textura sutil que le da profundidad visual al conjunto.
“Había estado pidiendo por esto por un tiempo”, contestó Max Verstappen sobre los cambios en las tonalidades. “Sí, me gusta lo brillante; me gusta el azul, es mi color favorito; me gusta el delineado en el logo de Red Bull, que volvió, es más fresco. Sí, me gusta”.
Cuando la presentadora le preguntó sobre lo que espera para esta nueva campaña y esta nueva generación de autos de F1, el neerlandés respondió que las pruebas en Barcelona y Bahréin serán importantes para obtener “primeras sensaciones”.
“No sabemos (qué va a pasar en la temporada); Es un gran cambio, el motor, el auto, como pueden ver las dimensiones el auto han cambiado. Así que las primeras sensaciones… sí, nos tomará un tiempo adaptarnos, y es por eso que son tan importantes las pruebas para optimizar todo lo más que se pueda”.
Este será el primer año de la asociación entre Red Bull y Ford, que unieron fuerzas para desarrollar la nueva Unidad de Potencia en concordancia con el nuevo reglamento técnico. En la F1 2026 el motor y sus múltiples componentes híbridos retoman el protagonismo por encima de la aerodinámica.
“La motivación es muy alta, todos estamos listos y estamos emocionados de iniciar este nuevo capítulo”.
