James Vowles, director del equipo de Grove, habló sobre la polémica con la relación de compresión de las unidades de potencia de las Flechas, que empujan al FW48.
La guerra contra la supuesta ilegalidad de las unidades de potencia de Mercedes-Benz está declarada. Los ingenieros de la marca alemana encontraron un gris reglamentario en la relación de compresión del motor de combustión, que otorga el 50% de la fuerza total (el resto llega desde la parte eléctrica). La normativa indica que el máximo de compresión es de 16.1, pero las mediciones que realiza la FIA (entidad fiscalizadora) son estáticas y a temperatura ambiente. Mercedes habría encontrado elementos que se expanden naturalmente a alta temperatura y, en pleno funcionamientos, la compresión llegaría a 18.1. La diferencia sería de tres décimas por vuelta con respecto a los proveedores que no tuvieron la visión de los alemanes.
El runrún ubica a Red Bull Ford Powertrains como el otro constructor de unidades de potencia que habría detectado el gris, pero le falta desarrollo. Por eso, los austríacos decidieron pasarse al grupo de Audi, Ferrari y Honda que iniciaron la batalla contra Mercedes. El grupo presentó una carta ante la FIA y pidió un nuevo sistema de medición (ya se con sensores durante el funcionamiento o en caliente en boxes) y al sumarse la escudería de las bebidas energizantes el reclamo cobró impulso, porque para plantear un cambio en las reglas de las unidades de potencia se necesita contar con la aprobación de cuatro de los cinco proveedores, más FIA y FOM.
Desde la Federación Internacional del Automóvil quieren dar un corte definitivo a la historia antes del comienzo del GP de Australia, que abrirá la agenda de la 77ª temporada de Fórmula 1 el 8 de marzo, para evitar una lluvia de denuncias y reclamos en cada fin de semana de carrera. Mercedes provee a otros tres equipos además del propio: Williams, Alpine y McLaren. Instaladas todas las escuderías en Baréin para el inicio de la pretemporada, James Vowles, director de Williams, habló sobre la controversia generada.
“Llevo con Mercedes unos 23 años y son increíblemente buenos en cambios de reglas porque leen las normas exactamente como son y se aseguran de empujar los límites de la ingeniería. Eso es lo que representa la unidad de potencia para Mercedes. El motor que tenemos en el coche cumple absolutamente con las reglas. No es cosa de un mes de trabajo, sino de varios años, esto es una meritocracia en la que la mejor ingeniería recibe el mejor resultado, no es castigada”, dijo el inglés, quien antes de asumir como capo de Williams trabajaba en las Flechas de Plata.
“Estoy seguro de que otros equipos están enojados por no haber podido lograr lo que logró Mercedes, pero también debemos tener cuidado. Mi esperanza es que prevalezca el sentido común y que nosotros, como deporte, reconozcamos que estamos aquí para ser una meritocracia y que, como resultado de ello, la mejor solución de ingeniería gane. Pero sostengo que nuestra unidad de potencia cumple plenamente con todas las regulaciones”, agregó el ingeniero en charla con los medios en Sakhir.
Para Vowles, la situación ya se transformó en algo político. "Sin dudas es político. Hay presión, pero mi línea y la de Mercedes son absolutamente idénticas en este caso: gran trabajo de todos en los últimos dos años, no en los últimos meses. Son dos años. Es el resultado de lo que tenemos ahora mismo. Estamos aquí, como deporte, para asegurarnos que se recompense la innovación”, dijo. Y también advirtió que un cambio de reglamentación podría dejar una escuálida parrilla de partida para Melbourne. “La principal preocupación es que se implemente un cambio de reglas que perjudicaría severamente a cuatro equipos y probablemente los dejaría sin poder participar en Australia y, con toda probabilidad, en la carrera del fin de semana siguiente en China. Lo primero que tienen que hacer es establecer un reglamento y mucha suerte probando las unidades de potencia en las condiciones en las que se intenta correr en la pista. El segundo elemento es qué hacer cuando efectivamente se cambien las reglas; porque significaría que seríamos ilegales y que habría ocho autos sin poder estar en la parrilla. Y nosotros, como deporte, tenemos que pensar realmente en cuáles son las implicaciones de este cambio", cerró.
