Kimi Antonelli y George Russell firmaron el 1-2 de las Flechas de Plata en el cierre de la primera semana de pretemporada en Sakhir. Lewis Hamilton mostró el poderío de Ferrari, pero terminó con un problema.
“Si me hubieran preguntado después de Barcelona, habría dicho que Mercedes era el mejor de la parrilla. Si me hubieran preguntado el miércoles, habría dicho Red Bull; si me hubieran preguntado el jueves, habría dicho Ferrari, así que quizá esta noche la respuesta sea diferente”, dijo Steve Nielsen, director de Alpine, en el corte del mediodía del viernes de Baréin, último día de la primera semana de pretemporada de Fórmula 1. Seguramente el inglés habrá dejado el trazado de Sakhir pensando nuevamente en que las Flechas de Plata pican en punta para el arranque de la temporada 2026, que llegará con nueva normativa técnica después del dominio del W17 en la jornada.
Aún es muy prematuro para sacar conclusiones sobre poderío, porque los equipos están en plena etapa de conocimiento a fondo de los nuevos sistemas (especialmente de las unidades de potencia) y los pilotos están terminando de tomarle la mano al manejo de los flamantes coches, con la aerodinámica activa y a la fundamental gestión de la energía, que los lleva a cambar completamente la forma de manejo con respecto a lo que estaban acostumbrados. Sin embargo, ya desde el mismo anuncio del cambio de normativa para 2026, todos señalaban a los alemanes como el constructor que sacaría la ventaja inicial, tal como lo hicieron en el inicio de la era híbrida en 2014.
En Barcelona, durante los días de pruebas privadas, la información que cruzó el cerco de secreto que armó la F1, confirmó el presagio. Al llegar a Baréin, los Mercedes volvieron a mostrarse fuertes, pero falibles. El miércoles, Kimi Antonelli se perdió casi toda su salida de medio día por un problema en la suspensión. El italiano, con poca suerte en Sakhir, nuevamente sufrió el jueves, con un problema en el impulsor. Las miradas apuntaban entonces a Red Bull, de gran rendimiento y una enorme confiabilidad con el primer motor surgido desde Milton Keynes, en sociedad con Ford y con mano de obra japonesa (exintegrantes de Honda). McLaren, en silencio casi, a pesar de ser los campeones, también dieron muestra de su fuerza. Y Ferrari, otro que llegó con perfil bajo a pesar de ser el que más fanáticos tiene en el mundo, mostró velocidad y una confiabilidad enorme, apoyado en su cliente Haas, quien tiene puesta la ropa de posible quinta fuerza en el comienzo del Mundial.
El inglés estacionó su SF-26 al costado de la pista en Baréin.
Sin embargo, en el último día de la semana inicial, Mercedes volvió a aparecer. Nadie sabe qué programa llevaba cada auto en pista, pero cuando los chicos de Brackley aceleraron, volaron. George Russell giró por la mañana y marcó 1m33s918 para ser el único piloto en bajar 94 segundos en la semana. Por la tarde, y ya de noche (el mejor momento de la pista por temperatura), Antonelli lo bajó al clavar 1m33s669. Los pilotos de Mercedes fueron los únicos que lograron marcar tiempos por debajo de 1m34s. Russell giró más que el boloñés, quien recién salió a pista después de una hora y media de comenzada la sesión final. El italiano, además, asustó con el ritmo: en un stint largo de simulación de carrera giraba un segundo más rápido que el resto. Como siempre, nadie sabe qué cantidad de combustible llevaba cada uno, ni configuración de motor, pero…
Ferrari volvió a mostrarse muy fuerte y confiable, hasta casi el cierre. Lewis Hamilton debió parar su SF-26 a 11 minutos para el final después de haber llegado a 150 vueltas y completar una semana, sumando el trabajo de Charles Leclerc, en el que no habían tenido problemas. El inglés marcó 1m34s209 para ser tercero. Oscar Piastri, el único de McLaren en girar el viernes, pasó las 160 vuelta sin problemas, más allá de alguna bloqueada propia. Detrás, la dupla de Red Bull, con Max Vesrstappen, quien giró por la mañana, por delante de Isack Hadjar, Entre los dos superaron los 100 giros de pruebas. Y ahí está Haas, con Esteban Ocon, por delante de Franco Colapinto con su Alpine.
El australiano fue el único del equipo de Woking que giró en el último día de la primera semana de pretemporada.
La próxima semana se desarrollarán los últimos tres días de pruebas. Seguramente se verá algo más cercano a la realidad porque todos harán simulaciones de carrera y de clasificación. El viernes, en la última tanda, todos apretarán más. O no, habrá que ver qué hacer Mercedes, que espera la resolución de FIA sobre la legalidad de su motor por el gris reglamentario que encontraron en la relación de compresión. Eso puede cambiar el juego. Por ahora, las Flechas marcan el camino.
