Inicia la temporada de F1 con el GP de Australia. ¿Qué pilotos atracan como favoritos para ser campeón?
La pretemporada 2026 de Fórmula 1 ya es cosa del pasado, toca viajar a Melbourne para la primera fecha del campeonato en el Gran Premio de Australia y la pregunta que todo el mundo tiene en mente es: ¿quién será campeón del mundo?
Si bien es cierto que no tenemos certeza de dónde está cada equipo, las tres semanas de prueba en Barcelona y Bahréin han dejado al menos una lista de seis candidatos reales.
Un estimado correcto no se enfoca sólo en los tiempos de vuelta, nadie sabe con certeza la carga de combustible ni los programas de cada equipo durante las pruebas de Bahrain. Lo que sí podemos tomar como referencia es el ritmo del monoplaza en comparación con los demás, la degradación de los neumáticos en los stints largos y el manejo de la potencia eléctrica en este nuevo reglamento.


George Russell (Mercedes)
Russell llega a Melbourne como favorito número uno de las casas de apuestas y del paddock entero, y la data parece apoyarlo. El W17 acumuló más kilómetros que ningún otro monoplaza y cuando se reconstruye una simulación completa de 57 vueltas agregando todos los stints largos de Mercedes, el tiempo total es prácticamente idéntico al de Ferrari normalizado. En ritmo medio global, no se puede decir que Mercedes esté detrás de Ferrari, por mucho que los tiempos absolutos sugieran lo contrario.
Russell, a los 28 años y en su prime como piloto, parece tener la plataforma más completa: motor de referencia de la parrilla, mayor banco de datos de la pretemporada y la estructura que ganó ocho constructores consecutivos. Si el W17 confirma en carrera lo que insinuó en los stints largos de Bahréin, George tiene el camino más directo hacia el título.

Charles Leclerc (Ferrari)
Leclerc fue el piloto más rápido de toda la pretemporada, el único en romper la barrera del minuto con 32 segundos. Pero más allá de la vuelta, son los datos de degradación los que realmente lo sitúan como candidato serio. Ferrari completó la única simulación de carrera plenamente representativa en condiciones extremas y el SF-26 arrojó números excepcionales con el compuesto C2: 0.019 y 0.022 s/vuelta de degradación, los mejores de toda la comparativa. La curva de regresión es casi plana. No hay colapso final. El neumático medio, en manos de este Ferrari, es una roca.
El monegasco nunca ha tenido un carro genuinamente capaz de sostener una pelea por el campeonato durante toda una temporada. El SF-26, con su turbo que produce largadas de cohete y su innovación técnica agresiva, podría ser ese carro. La gran pregunta es si Ferrari mantendrá el nivel de desarrollo para apoyarlo a lo largo de 24 carreras; si es así, el título depende de Charles.

Lando Norris (McLaren)
El campeón vigente no llega como el principal favorito, algo inusual pero que se explica con datos. La mayoría de las veces en las que hay un cambio de reglamento importante, el campeón de pilotos es diferente al año anterior. Andrea Stella también dejó su mensaje entre líneas: "McLaren y Red Bull, probablemente muy similares. Ferrari y Mercedes un escalón adelante".
Pero apostar contra Norris y contra un McLaren que cuenta con los servicios de Rob Marshall en una temporada de 24 carreras es un error que no debemos cometer. McLaren ganó los dos últimos constructores, Norris aprendió a mantener la calma en los momentos decisivos, y recibirán la última especificación del motor Mercedes para Melbourne. El historial de Woking en desarrollo a media temporada es impresionante: si encuentran algo con el manejo de la energía, Lando tiene talento, mentalidad y estructura para defender su corona.

Max Verstappen (Red Bull)
Verstappen llega a 2026 siendo el mejor piloto de la parrilla, pero el neerlandés fue totalmente honesto: “No creo que vayamos a pelear por la victoria en Melbourne. Hay que ser realistas”. La data parece estar de su lado; el RB22 tuvo la peor degradación de los cuatro equipos de la punta con la data indicando que el nuevo monoplaza es sensible a la ventana operativa, algo que le complicaría la jugada en circuitos de clima cambiante.
La unidad de potencia Red Bull Powertrains-Ford sorprendió a todos con su fiabilidad. El propio Max bromeó: "Probablemente pensaban que el motor iba a explotar." Pero le falta potencia pura y Verstappen lo sabe. La variable Verstappen es que su talento compensa déficits de maquinaria como ningún otro piloto en la historia reciente. Perdió el título 2025 por apenas dos puntos con un carro inferior. Si Red Bull encuentra potencia durante la temporada, Max es capaz de remontar desde cualquier posición. Subestimarlo sigue siendo la peor apuesta posible en este deporte.

Oscar Piastri (McLaren)
El australiano logró el tercer mejor tiempo de las pruebas con 1:32.861 y sus datos de degradación componen el grueso de la info que tenemos del MCL40. A los 24 años entra a su cuarta temporada habiendo aprendido la lección más dura posible: lideró el campeonato 2025 durante buena parte del año antes de un colapso de película.
La pregunta con Piastri no es si tiene el talento, sino si puede sostener la presión durante nueve meses sin que se repita ese colapso. La madurez que traiga de vuelta a Melbourne será tan determinante como cualquier dato de degradación. Con McLaren como plataforma y las herramientas correctas, Piastri es un candidato legítimo. Pero necesita demostrarlo cuando la presión aumente.

Lewis Hamilton (Ferrari)
Siete títulos mundiales y un 2025 que muchos prefieren olvidar: ni un solo podio en su primera temporada con Ferrari, superado claramente por Leclerc. Pero hay un sentimiento creciente en la parrilla de que la nueva generación de monoplazas le sentará mucho mejor que los coches del efecto suelo. Hamilton ha llegado a su segunda temporada en Maranello visiblemente revitalizado, y el SF-26 pinta como que tendrá buen rendimiento.
Si Hamilton recupera siquiera el 90% de su mejor nivel, Ferrari podría presumir de la pareja más fuerte de la parrilla. Un riesgo claro es que perdió tiempo valioso el último día de pruebas por problemas de fiabilidad, quedándose atrás en preparación respecto a Leclerc. A los 41 años, Hamilton ya no tiene el margen de temporadas por delante: 2026 puede ser su última oportunidad real de llegar a ocho campeonatos mundiales pero, para ganar el campeonato, también debe vencer a Leclerc.


¿Qué puede esperar Checo Pérez?
Hay que estar claros de algo: Sergio Pérez no va a pelear por el campeonato mundial en 2026. Y eso está bien, porque las expectativas reales de Checo en Cadillac son de una naturaleza completamente diferente, y no por eso menos valiosas.
Pérez llega al equipo más nuevo del grid con un rol que va mucho más allá de los resultados del domingo. Es, en esencia, el piloto de experiencia que necesita una estructura naciente para aprender a caminar antes de correr. Cadillac terminó la pretemporada a poco más de tres segundos del ritmo de cabeza, con un kilometraje respetable y sin problemas de fiabilidad. Para un equipo que hace un año no existía, eso ya es un logro.
Las expectativas realistas para Checo son: terminar carreras de forma consistente, acumular datos que alimenten el desarrollo del MAC-26, superar a algún equipo establecido en jornadas donde las circunstancias lo permitan, y servir como referencia para que Cadillac entienda dónde está y hacia dónde necesita ir.
Si Pérez logra meter el carro en Q2 en algunas carreras y pelear puntos de forma esporádica hacia la segunda mitad de la temporada, habrá cumplido con creces. Su experiencia de más de 250 Grandes Premios es exactamente lo que un proyecto como este necesita en su primera temporada, y Checo lo sabe. No es el capítulo del título, pero sí puede ser el capítulo del legado.
