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Luciano Benavides: "Nunca dejé de soñar ni de creer"

El flamante campeón del Dakar habló de su milagrosa consagración, tras vencer por apenas dos segundos a Ricky Brabec en la general de motos.

Luciano Benavides hizo historia en el Dakar 2026 al ganar la clase moto por apenas dos segundos de luz sobre Ricky Brabec. El argentino logró un milagro al descontar los 3m20s de desventaja con los que arrancó la 13ª y última etapa, que tenía apenas 105 kilómetros de velocidad. El error del estadounidense de Honda a siete kilómetros del final (se equivocó en la navegación, perdió el camino y debió hacer un rodeo de tres kilómetros para volver) fue la llave que abrió el éxito del salteño.

“Es difícil describir lo que acaba de pasar o lo que acabo de hacer. Hoy di lo mejor de mí desde la partida hasta el final. Nunca dejé de soñar, nunca dejé de creer y les había dicho a todas las personas que me rodean ‘no sé por qué, pero siento que es posible. Sigo creyendo, puedo ganar y voy a seguir mi camino’. Lo dije antes y empujé hasta el final. En los últimos tres kilómetros Ricky tomó un camino equivocado y yo tomé uno bueno. Pero vi luces que venía y al principio no sabía si era él. Luego yo bajé la velocidad y vi que era él. Había regresado por completo porque no es posible cortar en el medio entre las pistas. Él perdió tiempo ahí y yo solo vi la oportunidad y la tomé”, contó el argentino luego de finalizar segundo en la 13ª y última etapa, ganada por su compañero Edgar Canet.

“Me sentí preparado todo el día. Les dije a todos al comenzar la carrera: ‘Este Dakar es para mí’. Viniendo de una lesión en Marruecos y con todos los sube y baja tu tienes… Todo el equipo me apoyó en esos años. Nueve años en el Dakar, primera vez como ganador. Hicimos historia con mi hermano. Él ganó por 43 segundos, yo por dos… Es un sueño hecho realidad”, confesó todavía sobre su KTM, recién llegado como ganador al campamento final en Yanbu.

La clave para Benavides fue nunca bajar los brazos, ni tan siquiera cuanto todo parecía perdido después de la 12ª etapa y Brabec, gracias a la estrategia de un día antes (había aminorado la velocidad en el cierre del 11º especial para tener una mejor posición de partida) lo había dejado a 3m20s de la punta con tan solo 105 kilómetros de velocidad. “La llave fue nunca dejar de soñar y nunca dejar de creer en mí. Creía que era posible, incluso ayer (por el viernes) cuando vi que las oportunidades ya se habían escapado y que sería casi imposible superar a Ricky y lograr otro minuto delante de él. Matemáticamente era casi imposible. Pero después de la etapa de ayer, cuando fui en el enlace me dije a mí mismo: ‘Hice todo bien y quiero tener un final fuerte por mí, porque di todo’. Es irreal, no lo sé. Creo que todo pasa por una razón y hoy es uno de esos días. Dos segundos, después de dos semanas y cerca de 8.000 kilómetros es difícil de entender”, contó.

Sobre la estrategia de Brabec, que finalmente no le salió porque se perdió a siete kilómetros del final de una carrera de 8.000, señaló: “En este Dakar no pensé en nadie, solo pensé en mí y en lo que yo puedo hacer y lo que está en mi control. No en estrategias, para mi no hubo estrategias en ningún día, di lo mejor y es solo lo que puedo hacer. Nunca intenté bajar la velocidad ni nada. Por supuesto es una pena por Ricky porque un error le costó el Dakar, pero el Dakar es esto”.