El argentino lideró durante 12 vueltas, aguantó y se defendió hasta que se quedó sin neumáticos. Finalmente salió de la zona de puntos. Nikola Tsolov se quedó con la victoria.
Los fríos números de la primera fecha de la temporada 2026 de Fórmula 2 en Australia dirán que Nicolás Varrone se fue sin puntos. Y es la realidad. Pero el argentino se fue con la felicidad de haber respondido de manera brillante a la enorme apuesta que hizo para este año. El argentino tenía su camino en el automovilismo en las carreras de endurance, disciplina en la que continúa dentro de IMSA como piloto oficial Corvette. Pero la llegada de Cadillac a la Fórmula 1 le reavivó esa llama de llegar a la máxima categoría, sueño que parecía archivado. Cadillac y Corvette pertenecen a General Motors, entonces, ¿por qué no? Y el grupo de trabajo de Varrone se puso a trabajar, consiguió el presupuesto, firmó contrato con el equipo neerlandés Van Amersfoort y así llegó el bautismo en la telonera de la F1 a sus 25 años. Su gran actuación en la carrera larga del domingo fue la confirmación de que la apuesta, sin dudas, valió la pena.
Varrone tuvo un viernes complicado, porque fue 19º en la clasificación. Desde ahí debió partir en las dos carreras y en el sprint hizo un trompo que lo dejó fuera del sueño de avanzar. Pero en la competencia más larga del fin de semana, Nico fue uno de los artistas principales. El equipo VAR fue por un camino diferente al de la gran mayoría en la estrategia: largó con los neumáticos blandos (solo Ciam Shields largó igual), mientras que todos los demás optaron por los súper blandos. Dato: el compuesto más suave es más veloz, pero después de ocho a diez vueltas como muchos, se cae en el rendimiento.
El argentino tuvo una gran largada y avanzó cinco lugares en la primera vuelta para quedar 14º. Y cuando todos los que tenían el compuesto súper blando fueron a boxes, el argentino llegó a la punta en la décima vuelta. Desde ahí, comandó el pelotón con un gran ritmo. Pero, claro, tenía que parar. La estrategia ideal era tratar de llegar hasta la 25ª vuelta sin ingresar a boxes. Pero todo cambió cuando la carrera entró en régimen de auto de seguridad virtual porque Dino Beganovic (dueño de la pole) se quedó parado. Finalmente fue auto de seguridad, todo parecía perdido. Era la vuelta 19 y Nico tuvo que parar en boxes. Sin embargo, vivió un golpe de suerte impensado: el coche insignia se puso por delante de Nikola Tsolov, quien era el segundo de la carrera. Desde la ventanilla le hacían señas al búlgaro para que lo superara, porque el líder estaba adelante. Ese líder era Varrone, quien paró en boxes y gracias a la distracción de Tsolov, pudo volver a pista como puntero, a pesar de que la caprichosa cubierta delantera izquierda se trabó.
La mala: Nico excedió el límite de velocidad en la calle de boxes y fue sancionado con cinco segundos. No bien se relanzó la carrera, Tsolov superó al piloto de VAR, quien después se defendió de gran manera a los ataques de Rafael Camara. Hasta que los súper blandos entraron en sus últimos estertores. Los giros finales fueron un suplicio para Varrone: sacaban número para superarlo. Finalmente fue 11º en la pista, fuera de los puntos, y cayó a 17º con aquella sanción de cinco segundos.
Los fríos números no hablan de contextos ni de argumentos. Varrone se fue sin puntos de Melbourne, pero con la mochila llena de orgullo y felicidad por una apuesta enorme que empezó a pagar dividendos rápidamente.
Sebastián Montoya y Joshua Dürksen, en los puntos.
Los tres sudamericanos de habla hispana que componen la parrilla de Fórmula 2 fueron sancionados. Como Varrone, Sebastián Montoya y Joshua Dürksen recibieron cinco segundos de penalización durante la carrera larga de Melbourne. El colombiano fue por la velocidad en boxes, como el argentino. En tanto, el paraguayo los recibió por haberse movido en la grilla antes de que se apagara el semáforo.
Con la espada de Damocles del recargo, Montoya y Dürksen lucharon por llegar a los puntos. El paraguayo venía de un sensacional triunfo en la carrera del sábado, pero todo se complicó el domingo. Se quedó parado en la grilla y cayó desde el noveno al 18º puesto. Para avanzar, protagonizó ríspidos duelos, pero finalmente avanzó. Con la penalización quedó décimo y cosechó un punto. El colombiano terminó un puesto por delante y acumuló un par de unidades.
El búlgaro Nikola Tsolov fue el ganador. El sofiota fue subcampeón de F3 en 2025 y disputó las dos últimas fechas de F2 del año pasado (Qatar y Abu Dhabi). En su sexta carrera en la categoría, el piloto que pertenece al programa de desarrollo de Red Bull logró su primer éxito.
