<
>

Yuki Tsunoda ratifica etiqueta como promesa al iniciar con pie derecho su camino en la Fórmula 1

play
Checo Pérez no deja de sorprender a Max Verstappen (0:20)

El mexicano logra hacer una maniobra que dejó boquiabierto al holandés. (0:20)

La primera vez que Yuki Tsunoda manejó un monoplaza fue hace casi un lustro, en la penúltima fecha del Campeonato Japonés de Fórmula 4 en 2016.

Tsunoda tenía 16 años y terminó en segundo lugar.

Ese año, en la Fórmula 1 ya estaban 10 de los pilotos que actualmente compiten en la categoría, entre ellos los campeones Lewis Hamilton, Sebastian Vettel, Fernando Alonso y Kimi Raikkonen, así como los de Red Bull, Max Verstappen y Sergio Pérez.

Hoy, Tsunoda, a sus 20 años, está llamado a ser la nueva estrella japonesa de la F1.

En su debut en la máxima categoría, Yuki, a bordo de un AlphaTauri, atrajo las miradas y elogios por su desempeño y talento mostrados en el Gran Premio de Bahréin, en el terminó noveno.

El joven piloto japonés es uno de los tres debutantes en la temporada 2021. Mick Schumacher y Nikita Mazepin son los otros, ambos con Haas F1 Team.

Tras lo mostrado por el asiático en su primer Gran Premio, Ross Brawn, director deportivo de la F1, consideró que Yuki “es el mejor novato que la F1 ha tenido en años”.

Tsunoda incursionó en la Fórmula 1 con un gran anhelo: ser campeón. ¿Podrá convertirse en el mejor piloto de Japón en la historia de la categoría? Por lo pronto, inició su camino con buena nota, pues se convirtió en el primero de su país que suma puntos en su carrera de presentación al apuntarse dos.

Además de terminar en el Top 10, uno de los mejores momentos para Yuki en Bahréin se dio cuando en la vuelta 25 de las 56 pactadas en el circuito de Sakhir, rebasó a Alonso, quien está de regreso en la categoría luego de dos años de ausencia.

Y es que el bicampeón español, junto con Lewis Hamilton, son los pilotos favoritos de Yuki.

Ya alguna vez, el japonés recordó que creció viéndolos competir y tuvo la oportunidad de observarlos en pista en el Gran Premio de Japón, en el circuito de Fuji, cuando tenía 7 u 8 años de edad. Ahora comparte la parrilla de salida con sus ídolos.

El japonés ha tenido un ascenso meteórico en el automovilismo. Su primera temporada completa en la F4 de su país fue apenas en 2017; al año siguiente fue campeón. En 2019, emigró a la FIA Fórmula 3 y para 2020, no sólo compitió en la Fórmula 2, donde fue tercero, también ingresó al Red Bull Junior Team.

Fue apenas hace un par años, en su paso por las categorías europeas, cuando Tsunoda pensó que su sueño de ser piloto de la máxima categoría podría ser realidad.

“Me planteé de manera más seria la Fórmula 1 cuando comencé a competir en la F3. Hasta ese momento, sólo pensaba en dar pequeños pasos, ya que la F1 siempre me parecía un sueño demasiado lejano”.

El pasado 28 de marzo, Yuki se convirtió en el décimo octavo piloto japonés en correr en la Fórmula 1 y el primero desde 2014, cuando Kamui Kobayashi se despidió de la categoría, y buscará ser el primero en ganar un Gran Premio de F1.

Hasta el momento, sólo tres japoneses han subido al podio, todos en la tercera posición: Aguri Suzuki (Japón, 1990), Takuma Sato (Estados Unidos, 2004) y el propio Kobayashi (Japón, 2012).

Por lo pronto, Yuki trabaja en adaptarse lo más rápido posible a la F1 y a sus exigencias para dar resultados inmediatos. No tuvo problema con eso en su paso por las categorías de antesala. De hecho, él mismo es riguroso y estricto con su desempeño y sabe que llegó como la apuesta a futuro para ocupar uno de los asientos de Red Bull.

Tsunoda tendrá en Pierre Gasly, su coequipero, a su primera referencia en el proceso de aprendizaje, pero también a su rival más importante e intentará contribuir constantemente con el objetivo de AlphaTauri: liderar la zona media y sumar puntos en cada Gran Premio.

Y aunque subir al podio en la F1 parece asunto de un selecto club, el aguerrido y disciplinado japonés buscará estar listo para aprovechar cualquier oportunidad.