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Super Bowl 2026: el juego de las segundas oportunidades

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Seahawks y Patriots tienen elementos que podrían encontrar revancha levantando el Trofeo Lombardi tras dejar sus equipos previos sin tantos honores


SAN FRANCISCO -- El Super Bowl LX será un juego de segundas oportunidades. No sorprende que hay una lista de jugadores que por una razón u otra terminaron, digamos, no en los mejores términos con sus antiguos equipos y que hoy viven con los New England Patriots o Seattle Seahawks una oportunidad única.

El Trofeo Vince Lombardi y la gloria los espera. Algunos están en la antesala de la historia y es por eso que este Super Bowl tiene historias únicas, mismas que repasamos a continuación:

Mike Vrabel

El entrenador en jefe de los Patriots está muy cerca de convertirse en la primera persona en ser campeón de un Super Bowl como jugador y coach con el mismo equipo. En su etapa como apoyador, Mike Vrabel consiguió tres anillos con la franquicia, mientras que ahora está cerca de hacerlo al mando del equipo.

Mike Vrabel fue reclutado por los Pittsburgh Steelers en el draft de 1997, pero luego de cuatro años pasó a los Patriots, donde tuvo su mejor rendimiento. Ocho años estuvo con New England y conquistó tres anillos de campeonato. Sin embargo, en el 2009 pasó a los Kansas City Chiefs junto con Matt Cassel a cambio de una selección de segunda ronda del draft.

De acuerdo con reportes de la época, Mike Vrabel se sorprendió con la noticia del canje y aunque reconoció que no guardaba rencor a los Patriots, sí tuvo una sorpresa por el movimiento que hicieron en su momento.

Tras su retiro en 2010 empezó su camino como entrenador. Primero en Ohio State como coordinador de apoyadores y de línea defensiva. En 2014 entró a la NFL con los Houston Texans y en el 2018 fue entrenador en jefe de los Tennessee Titans. Tras seis temporadas, los Titans lo dejaron ir, se hizo consultor con los Cleveland Browns en 2024 y este año vive su primer Super Bowl con los Patriots, la franquciia con la que inició todo.

Sam Darnold

La historia de Sam Darnold es digna de un libro. Su mentalidad es admirable debido a que siempre fue un mariscal de campo criticado. Seleccionado por los New York Jets en el draft del 2018, nunca tuvo la oportunidad de mostrar realmente lo que es y se tardó ocho años para llegar a un Super Bowl.

Sam Darnold estuvo en una clase del draft con quarterbacks como Josh Allen, Lamar Jackson y Baker Mayfield, por lo que su nombre tal vez es el menos atractivo de todos, pero es el primero de los cuatro que llegó a un Super Bowl.

En su primer año con los Seahawks, y luego de la forma en la que salió de los Minnesota Vikings el año pasado, Sam Darnold tomó un segundo aire apoyado por la confianza que Mike Macdonald le brindó para llevar a la franquicia a un nuevo juego por el campeonato de la NFL.

Sam Darnold pasó de derrotas escandalosas con los Jets, de no figurar con los Carolina Panthers ni los San Francisco, y de ser figura con los Vikings, a quedar como agente libre, lo que benefició a Seattle ante la negativa de Minnesota de darle un contrato de al menos 40 millones de dólares.

Tras su mejor campaña en la NFL, muchos pensarían que Sam Darnold no podría brillar en la liga, pero demostró con los Seahawks que es capaz de liderar una franquicia.

Stefon Diggs

Con 32 años, es uno de los veteranos de los Patriots. El receptor abierto llegó a ser uno de los mejores de la liga, sobre todo en su estancia con los Buffalo Bills. En el 2020 fue líder de la NFL en recepciones con 127 y yardas con 1,535.

Su camino en la liga parecía lleno de éxito. Tras cinco años con los Vikings y siendo uno de los mejores receptores de la liga, lo canjearon a Buffalo a cambio de varias selecciones del draft.

Con los Bills estalló y fue clave para el equipo a pesar de que nunca pudo llegar tan lejos en los playoffs como ahora. En el 2024 pasó a los Houston Texans debido a que sus números cayeron poco a poco y a que tuvo algunos malentendidos con Allen en Buffalo.

Con los Texans la historia fue más trágica debido a que sufrió una lesión de ligamento cruzado anterior que lo dejó fuera toda la temporada, por lo que al finalizar la campaña se convirtió en agente libre y los Patriots le brindaron una oportunidad de volver.

Con New England sumó más de 1,000 yardas en 85 recepciones, además de que acumuló cuatro anotaciones.

DeMarcus Lawrence

El defensivo de los Seahawks fue clave esta campaña con la franquicia y fue muy claro en que antes de su etapa con Seattle nunca ganaría un Super Bowl. No titubeó al decir que mientras formara parte de los Dallas Cowboys no habría forma en que levantara el Trofeo Lombardi.

"Dallas es mi hogar, pero estoy seguro de que no ganaré un Super Bowl ahí", sostuvo en marzo de 2025 cuando llegó a la franquicia de Seattle.

Fueron 11 años de DeMarcus Lawrence con Dallas donde poco a poco mejoró como defensivo y se convirtió en una pieza clave en esta zona del juego, pero tras mucho tiempo sin la oportunidad de llegar más lejos, quedó como agente libre y firmó un contrato de tres años con Seattle a cambio de 32.5 millones de dólares.

En su primer año alcanzó un gran nivel con los Seahawks y como con voz de profeta, ahora tiene la opción de ganar un Super Bowl.

Cooper Kupp

El receptor fue el emblema de Los Angeles Rams en la posición y ayudó al equipo a conquistar el Super Bowl LVI, donde fue el Jugador Más Valioso. Además, en la campaña 2021 fue líder de la NFL en recepciones con 145 y alcanzó 1,947 yardas, de igual forma lideró en primeros intentos conseguidos con 89 y en anotaciones con 16.

Sus números no mintieron y fueron increíbles, pero poco a poco bajaron, además de que las lesiones lo alcanzaron, por lo que los Rams lo dejaron libre en el 2024 preocupados de que ya no rendía como lo hacía en sus campañas pasadas.

Cuando quedó libre, Kupp firmó por tres años y 45 millones de dólares con Seattle. El receptor volvía a casa debido a que es originario del estado de Washington y la afición lo recibió con los brazos abiertos.

Ante el historial de lesiones, Mike Macdonald creyó en él y fue la pieza perfecta tras la salida de Tyler Lockett y de DK Metcalf. Su experiencia fue clave y tuvo una buena mancuerna con Sam Darnold. Aunque no es el receptor primario, ha sido de gran ayuda como una opción confiable en la ofensiva de Seattle.