John Schneider ha llegado a dos Super Bowls con la misma franquicia, pero con dos planteles completamente distintos y entrenadores en jefe diferentes.
SAN FRANCISCO -- Confeccionar un equipo de Super Bowl, es algo sólo reservado para personas extremadamente calificadas.
Llegar a dos Super Bowls con la misma franquicia, pero con dos planteles completamente distintos y entrenadores en jefe diferentes, es algo prácticamente imposible.
O al menos eso pensábamos hasta que lo logró el excelente gerente general John Schneider con los Seattle Seahawks.
Schneider ahora es único en su especie, está en una clase aparte, y es el arquitecto del éxito en Seattle.
Cuando Schneider llegó a los Seahawks en 2010, tenía una visión, que ensamblaba la analítica con la intuición. Hoy 16 años más tarde, no sólo esa idea se ha hecho realidad, sino que ha transformado por completo la cultura de la franquicia.
Desde sus inicios como gerente general, su ojo para encontrar talento se hizo innegable.
Russell Wilson pasó de ser un mariscal de tercera ronda, a potencialmente un futuro miembro del Salón de la Fama, mientras que la Legión del Boom está firmemente estampada en la historia de los Seahawks.
Nombres como Earl Thomas, Richard Sherman, Kam Chancellor, todos escogidos por Schneider, y quizás la selección de mayor relevancia: Bobby Wagner.
Y así como construyó aquel equipo campeón en 2013, ahora construyó este, que está a un triunfo del segundo título en la historia de la franquicia.
Será la tercera aparición en un Super Bowl para Schneider, aunque el camino hasta aquí requirió de mucho trabajo.
Hace cuatro años, los Seahawks terminaron la campaña con un récord de 7-10, su peor registro desde el 2011.
Hacía falta un cambio de raíz, y Schneider decidió cambiar a Wilson, y con el capital de draft, tuvo una de sus mejores clases de draft en ese 2022.
Era un sorteo que no podía fallar para Seattle, y no lo hizo. Charles Cross, Boye Mafe, Kenneth Walker III, Riq Woolen, Abraham Lucas, Coby Bryant y Bo Melton entre otros; cinco de esos jugadores siguen siendo titulares en el plantel actual.
En el 2023, se hizo de los servicios de posiblemente el mejor receptor abierto de la NFL con Jaxon Smith-Njigba y también eligió a Devon Witherspoon con sus primeras dos selecciones. Derick Hall y Zach Charbonnet fueron escogidos en la segunda ronda. Jarran Reed fue sumado en la agencia libre.
En el 2024, Schneider sintió la necesidad de dar otro volantazo, y decidió dar vuelta la página con Pete Carroll. Mike Macdonald fue el hombre elegido, y hoy es candidato a Entrenador del Año. Su mente defensiva ha transformado a una joven y talentosa unidad, en la defensiva que menos puntos permitió durante esta temporada.
En ese draft del 2024, escogió a Byron Murphy II, que es uno de los mejores y más subestimados tackles defensivos de la NFL, y AJ Barner se ha transformado en una pieza importante en ataque. Esa misma temporada baja, realizó un cambio para sumar a Ernest Jones IV, quien se ha transformado en un baluarte de esa defensiva.
En el 2025 volvió a acertar en el draft con Grey Zabel y Nick Emmanwori, y también estuvo activo en la agencia libre.
Sumó a los veteranos Cooper Kupp y DeMarcus Lawrence, y decidió optar por Sam Darnold en lugar de Geno Smith.
Darnold hoy tiene un contrato “accesible” para un mariscal que está jugando a su nivel, y el techo de la franquicia ha subido exponencialmente.
Como si fuera poco, Schneider identificó que necesitaban un arma a lo profundo, producto de la lesión de Tory Horton, y realizó un cambio con los New Orleans Saints para sumar a Rashid Shaheed, quien ha sido exactamente eso y más, dado que su aporte en equipos especiales ha sido invaluable.
“Todo lo que hemos hecho desde que llegué, tiene su huella”, declaró el entrenador en jefe Mike Macdonald. “Y no es simplemente lo capaz que es, sino cómo lidera, cómo trata a la gente”.
En otras palabras, Schneider armó un equipo de campeonato, luego tuvo que tomar decisiones difíciles, desarmarlo, y volverlo a armar.
Y lo hizo siendo increíblemente eficaz en la agencia libre y en el draft, y tocando prácticamente todos los botones indicados.
Eso es algo tan difícil de hacer, que sólo John Schneider lo ha logrado en la historia de la NFL.
Este año, por primera vez en su carrera, Schneider ganó el premio al Mejor Ejecutivo del Año, y cada vez fortalece más su eventual caso para formar parte del Salón de la Fama.
Es uno de los mejores gerentes generales de la liga, y una de las principales razones por las cuales los Seahawks, otra vez, tocan la puerta del Super Bowl.
Schneider cambió la cultura de Seattle, y es el arquitecto del éxito de los Seahawks.
