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Super Bowl 2026: ¿Por qué ganarán los Patriots?

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¿Qué necesitan los Patriots para ganar? (4:49)

La defensiva de Nueva Inglaterra debe provocar errores en Seattle. (4:49)

Ofensivamente, Maye debe funcionar rápido y en corto; defensivamente obligar a Seahawks a correr el balón


Al anunciarse a Matthew Stafford como MVP en los NFL Honors el jueves por la noche, se reveló que la votación en la que el QB de los Rams superó a Drake Maye fue la más cercana en más de dos décadas, cuando Peyton Manning y Steve McNair fueron co-MVPs en 2003.

Inmediatamente, las redes sociales de los Patriots publicaron un mensaje claro, con una imagen de Maye: “Un trofeo más grande en mente”.

Curiosamente, lo que hizo Stafford ante los Seahawks es el argumento más importante que se puede hacer a favor de Maye y los Patriots en el Super Bowl LX. En casi cualquier métrica, los Seahawks son una defensiva top en la NFL – pero los Rams encontraron la fórmula para mover el ovoide de forma consistente en contra de Seattle. En sus tres duelos contra los Seahawks (mismos que se decidieron por exactamente siete puntos combinados), los Rams lanzaron para 952 yardas, un promedio de 317 yardas por partido.

Ante las dificultades que la línea ofensiva de los Pats ha tenido sobre todo en la postemporada, el coordinador ofensivo Josh McDaniels (votado el asistente del año en los NFL Honors) tendrá la oportunidad de darle una ofensiva de alto tempo y pases rápidos a Maye para explotar la debilidad que los Rams le expusieron a los Seahawks en sus tres duelos.

Si Maye empieza a buscar a Stefon Diggs, Mack Hollins y Hunter Henry para pases cortos, facilitará que New England entre un ritmo no-huddle en ofensiva sin permitirle sustituciones a la defensiva de los Seahawks. Esto, mezclado con el juego terrestre de Rhamondre Stevenson, TreVeyon Henderson y el mismo Maye pondrá a prueba la defensiva de Seattle y obligará a Sam Darnold y compañía a contestar cada drive.

De ese lado de la pelota, la fórmula es clara. Aun con la duda de Harold Landry por lesión, los Patriots tienen que atacar a Darnold con K’Lavon Chaisson, Milton Williams y Christian Barmore, quienes suman seis capturas y 13 golpes a los QB contrarios en la postemporada.

Con todo, habrá oportunidades para los Seahawks por aire. Si bien Jaxon Smith-Njigba fue el ganador del Jugador Ofensivo del Año en los NFL Honors, se enfrentará a Carlton Davis y Christian Gonzalez, quienes han interceptado tres pases en los playoffs, y que han permitido un rating de pase no mayor a 40.7 (el máximo es 158.3). Eso obligaría a Darnold a ir con otros receptores, como Cooper Kupp, Rashid Shaheed y AJ Barner para ganar por aire.

El bajón de nivel de JSN es notorio, sí, pero quizás eso obligaría a Kenneth Walker III a tomar escena acarreando el balón. Si los Patriots obligan a Seattle a ganarles por tierra, hay buenas noticias para New England: son la quinta mejor defensiva en la NFL contra el ataque terrestre.

Es decir, si los Patriots logran mover el balón en ofensiva y obligar a que el partido lo gane Sam Darnold y la ofensiva de los Seahawks por tierra, existe una gran oportunidad para que New England rompa el empate con los Pittsburgh Steelers y se lleve su séptimo Lombardi Trophy, ubicándose como el equipo más exitoso de la NFL en la era del Super Bowl.