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¡Cuidado! Tom Brady parece volver a ser el Tom Brady que conocemos: Repetición Instantánea NFL

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¿Regresó el Tom Brady que todos conocemos? (1:56)

Después de no trabajar en pretemporada con sus nuevos compañeros y de un complicado inicio de campaña regular, Tom Brady parece sentirse cada vez más cómodo en la ofensiva de los Buccaneers y justo a tiempo: con los Playoffs a la vista. (1:56)

Sin los trabajos habituales de campo entre abril y junio, sin campamento de entrenamiento ni juegos de preparación, era lógico que a Tom Brady le tomara tiempo ajustarse a su nuevo equipo y a un nuevo sistema ofensivo, pero el veterano quarterback parece ya entrar en sincronía con los Tampa Bay Buccaneers.

Quizá lo raro es que a un jugador de la talla de Brady le tomara prácticamente tres meses encontrar la consistencia que lo convirtió en uno de los mejores quarterbacks en la historia de la liga, pero lo que le importa a los Buccaneers es que la consiga antes de Playoffs.

Parece contradictorio, pero, quizá los lentos inicios de la ofensiva de los Buccaneers han ayudado a que Brady afine el brazo para ser el peligroso pasador que conocemos.

El peor momento de los Buccaneers en 2020, entre la Semana 8, cuando vencieron en duelo cerrado a los New York Giants, y la Semana 12, cuando cayeron en casa ante los Kansas City Chiefs en un duelo cuyo resultado final es engañoso, parece ya haber quedado atrás. En ese lapso, en el que Tampa Bay tuvo marca de 2-3, el desempeño de Brady también bajó notablemente.

De la Semana 8 a la 11, la habilidad de Brady para atacar profundo a las defensivas rivales prácticamente se vino abajo con sólo el cinco por ciento de sus pases completos y tres intercepciones sin touchdowns en envíos de 20 o más yardas.

No es que Brady haya sido el quarterback más efectivo de la NFL en ese tipo de envíos en los primeros siete juegos del calendario (43 por ciento de efectividad, 3 TDs y 1 INT), pero la caída fue en picada.

En el partido ante los Chiefs, los Buccaneers se fueron abajo 17-0 en el primer cuarto y 27-10 en el tercero. Aunque la victoria de Kansas City no estuvo en riesgo luego de tomar esas ventajas, la reacción ofensiva de Tampa Bay ayudó a que Brady entrara en ritmo, incluso mejor, en el juego aéreo profundo.

Desde ese duelo, Brady ha completado el 56 por ciento de sus pases de 20 o más yardas con tres touchdowns y una intercepción.

Si bien la presencia de un quarterback de la talla histórica de Brady es catalizador para que un equipo juegue motivado (recuerden a Joe Montana en 1993-94 con unos Chiefs con jugadores promedio a la ofensiva), que el desempeño de esta figura sea eficiente hace a este equipo más peligroso y en 2020, aunque les ha costado explotarlo con consistencia, los Buccaneers tienen el talento necesario y un poco más para aprovechar la habilidad de Brady.

El único problema que Brady y la ofensiva de Tampa Bay deben resolver antes del inicio de Playoffs es su lento inicio de juegos, como el que sufrieron ante los Atlanta Falcons el pasado domingo y que les hizo estar abajo 17-0 en el primer cuarto.

Se sabe que las 15 primeras jugadas ofensivas de un equipo en cualquier juego ayudan a determinar cómo se atacará a la defensiva rival. De acuerdo a ESPN Stats & Information, los Buccaneers están en los últimos lugares de varias categorías en la NFL en las primeras 15 jugadas ofensivas de un partido: lugares 31 en yardas por carrera (3.31) y eficiencia en primeros y 10 por carrera (18 por ciento) y el lugar 24 en yardas por jugada (5.3).

El sentido de urgencia ha sido útil para Brady y la ofensiva de los Buccaneers, pero a dos semanas del final de la temporada regular y sin el boleto a Playoffs en la bolsa, demostrar ese poderío al ataque desde el principio será más saludable para el coach Bruce Arians y compañía.