<
>

Los entrenadores de Vélez, Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Bravo, homenajearon a Russo, campeón con el Fortín en 2005

El Mundo Fútbol sigue dando muestras de conmoción tras la muerte de Miguel Ángel Russo a los 69 años. Y en Vélez Miguelo dejó su sello ganador, al conseguir para las vitrinas del club, el título de campeón en el Clausura del 2005. Pero como todo lo relacionado a Miguelo, no se quedó ahí, trascendió lo futbolístico y se fundió fuertemente lo humano.

Así lo cuenta por lo menos Marcelo Bravo, quien sufrió el golpe más grande su vida en el momento que Russo dirgía al Fortín, cuando le diagnosticaron su afeción cardíaca y el jugador debió dejarle paso al entrenador. Y fue nada menos que Miguel Russo quien lo habilitó para incorporarse a su equipo y que el traumático momento fuera lo más suave posible.

En la fila para despedir al viejo Maestro, Marcelo aseguró que "Después de todo lo que me pasó, él fue el primero que estuvo a mi lado. Vengo a despedirlo amargamante"

"Él me dio la confianza como jugador en 2005 para integrar y ser importante en el equipo campeón en 2005. Y luego, cuando me diagnosticaron la enfermedad, en todo momento estuvo a mi lado y fue el primero que insistió para que sea técnico. Fue mi maestro y un ser humano extraordinario".

Gustavo Barros Schelotto: "Tengo un recuerdo muy lindo de Miguel"

El actual entrenador del primer equipo velezano, Guillermo Barros Schelotto tuvo a Miguelo como DT en Boca y festejaron juntos nada menos que una Copa Libertadores.

El Mellizo asegurò que guarda "un recuerdo muy lindo de Miguel, que todo el reconocimiento que està obteniendo se lo ganò en la cancha. Rosario y Vèlez seguramente lo homenajearán, pero en esos clubes no sólo fue campeón, también dejó su sello".