Exequiel Zeballos vive un renacer futbolístico. Después de un largo recorrido marcado por lesiones y altibajos, el delantero santiagueño atraviesa su mejor momento desde su regreso. Con ingresos determinantes en los últimos partidos, el “Changuito” se reencontró con el gol frente a Estudiantes y se convirtió en una de las grandes cartas ofensivas de Boca en la recta final del año y sobre todo para el duelo ante River en el Superclásico que se disputará en La Bombonera el próximo domingo 9 de noviembre.
Las lesiones que frenaron el comienzo de su carrera
Desde su debut el 29 de noviembre de 2020 ante Newell’s, apenas pudo disputar 122 partidos, una cifra que podría haber sido mucho mayor de no haber sufrido tantas lesiones. En total, pasó 577 días sin poder jugar, tiempo en el que se perdió 91 encuentros con la camiseta azul y oro.
Todo comenzó con una fractura de tibia en 2022, tras una dura infracción de Milton Leyendeker en la Copa Argentina, que lo dejó cuatro meses afuera. En febrero de 2023 se rompió el menisco externo y fue operado, perdiéndose otros dos meses de competencia. Apenas regresó, se resintió de la rodilla y volvió a quedar marginado por 88 días. Pero el golpe más duro llegó en octubre de ese mismo año, cuando sufrió la rotura de ligamentos cruzados, una lesión que lo tuvo inactivo hasta junio de 2024. Ya en este año, en el último partido del Mundial de Clubes también sufrió una nueva lesión y en septiembre tuvo problemas en el tobillo.
Su presente y los números que lleva en el Clausura
En los últimos partidos, Zeballos fue decisivo. Participó en 4 de los 6 goles que marcó Boca en los tres compromisos más recientes: gritó uno ante Belgrano, otro frente a Estudiantes y aportó dos asistencias ante Barracas Central. Su nivel lo consolidó como una pieza clave en el esquema de Claudio Úbeda, que decidió darle la titularidad ante el Pincha, tras varios ingresos (con el Pirata y sobre todo ante el Guapo) que cambiaron el rumbo de los encuentros. Además, en este Torneo Clausura, ante Independiente Rivadavia había marcado para volver a marcar luego de seis meses.
El respaldo de Úbeda y Paredes
El nivel del delantero santiagueño no sorprende puertas adentro del club. Dos figuras fueron fundamentales en su regreso: Claudio Úbeda y Leandro Paredes. El propio delantero lo reconoció públicamente: “Le tengo que agradecer a los referentes. Al cinco (Paredes) que me dio mucha confianza. Siempre me da para adelante y eso para mí es un montón, me da mucho cariño que era lo que necesitaba. Así que muy contento y darle las gracias a él”. Mientras que el entrenador dijo: “Lo fuimos llevando de a poco, generándole confianza que es lo que más necesita. Él tiene que creérsela que es un jugador que si él usa su 100% es desequilibrante”.
A su vez, el periodista Emiliano Raddi reveló en ESPN detalles del trabajo extra que realiza el jugador para mejorar su condición física. “Además del entrenamiento con el plantel, el Changuito tiene un turno extra con un preparador físico particular, con el aval del cuerpo técnico de Boca. Hace ejercicios de fuerza, zona media y movilidad”, contó.
¿El nuevo Langoni?
En 2022, Boca encontró en Luca Langoni al héroe inesperado que lo condujo al título local. El juvenil irrumpió con un doblete ante Atlético Tucumán y, desde entonces, se transformó en la figura que sostuvo al equipo con goles y energía en el tramo decisivo del torneo.
Hoy, tres años después, Exequiel Zeballos parece seguir un camino similar. Si se toman solo los partidos en el campeonato, el santiagueño suma 11 encuentros y 3 goles, una estadística que refleja su peso creciente en el equipo. Al igual que Langoni en aquel campeonato, el “Changuito” emerge como la chispa que puede empujar a Boca a pelear bien arriba.
El Superclásico, una nueva oportunidad
Zeballos ya enfrentó dos veces a River, siempre ingresando desde el banco: en octubre de 2023 en la Bombonera y en abril pasado en el Monumental, ambos partidos con derrota Xeneize. Sin embargo, esta vez la historia podría ser distinta.
El delantero llega encendido, con ritmo y confianza, y aunque el once inicial aún no fue confirmado por Úbeda, todo indica que podría ser una de las apuestas del técnico para el Superclásico. Su nivel actual y su impacto reciente lo posicionan como una de las grandes cartas para intentar ganarle al rival de siempre y abrochar la clasificación a la Copa Libertadores 2026.
