Al estadio Madre de Ciudades, Estudiantes llegará con la expectativa de dar a luz otro título: la final del Torneo Clausura 2025, frente a Racing, será el puente para ampliar su colección de títulos.
Allí, en Santiago del Estero, el Pincha volverá a ocupar un lugar que conoce: una definición nacional, un punto de llegada que en los últimos años se volvió habitual y que dialoga con más de un siglo de competencia en instancias decisivas.
La actualidad sostiene ese recorrido con buena dosis de carga épica. Estudiantes sumó a sus vitrinas la Copa Argentina 2023, la Copa de la Liga 2024 y el Trofeo de Campeones 2024, además de otras finales disputadas que reinsertaron al club en el mapa de protagonistas permanentes.
No es, por cierto, un fenómeno aislado, sino una continuidad que encuentra raíces más antiguas.
Estudiantes y sus primeras finales nacionales
Las primeras finales nacionales del equipo rojiblanco se remontan a la Copa Competencia de 1917 y 1932, ambas con derrotas que marcaron el inicio de un aprendizaje competitivo que maduró en los años ‘40, cuando el equipo conquistó sus primeros torneos nacionales.
El Pincha ganó primero la Copa Adrián Escobar 1944 frente a San Lorenzo y luego se adjudicó la Copa de la República 1945 ante Boca.
Aquellos dos títulos construyeron el primer bloque sólido de un club capaz de sostenerse en estas citas.
La gloriosa época de los sesenta, eclipsados por las tres Libertadores
La década de 1960 le agregó dimensión histórica a lo que venía gestándose en el club de la Ciudad de las Diagonales. El Metropolitano 1967 permanece como una de las páginas más influyentes del fútbol argentino: Estudiantes venció 3-0 a Racing y desafió la hegemonía de los Cinco Grandes: fue el primero fuera de ese selecto grupo en ganar un título nacional.
Aquellos fueron años de gloria absoluta, en un ciclo comandado por el entrenador Osvaldo Zubeldía que derivó en la triple corona consecutiva a nivel continental, al ganar las ediciones 1968, 1969 y 1970 de la Copa Libertadores.
Además, se consagró campeón de la Copa Intercontinental de 1968 en Old Trafford, al vencer a Manchester United en octubre de ese año. Fue llegar a la cima mundial y poder jactarse de vencer a uno de los colosos de Europa y transformarse en el único club de América en haber ganado el torneo en Inglaterra.
Poco antes de esa gesta, el León había llegado a su segunda final consecutiva del Metropolitano. Sin embargo, el 4 de agosto de 1968 cayó frente a San Lorenzo 2-1 en el Monumental de Núñez.
El Nacional de 1983 y el Apertura 2006: Estudiantes volvió a lo más alto
El Nacional 1983 volvió a conectar a Estudiantes con la gloria local, en una final en formato ida y vuelta contra Independiente.
Como local, el Pincha superó al Rojo 2-0 en el estadio Jorge Luis Hirschi. En la revancha, los de Avellaneda se impusieron 2-1 en la Doble Visera, pero la diferencia de goles fue clave y Estudiantes pudo, por fin, dar otra vuelta olímpica.
En 2006 sobrevino otro hito: el desempate del Apertura que Estudiantes le ganó 2-1 a Boca, decisivo para reinsertarlo en la disputa por campeonatos locales casi 30 años después. Martín Palermo abrió el marcador para los dirigidos por Ricardo La Volpe, pero José Sosa y Mariano Pavone le dieron la alegría máxima al plantel conducido por Diego Cholo Simeone.
En los años siguientes llegarían otras páginas épicas, de la mano del técnico Alejandro Sabella, una de las figuras más emblemáticas de la historia del club: en ese ciclo ganó la Libertadores 2009, jugó la Intercontinental contra el Barcelona de Leo Messi (derrota 1-2) y se quedó con el Torneo Apertura 2010, aunque estrictamente no disputó finales nacionales.
Las finales recientes de Estudiantes, de la mano de Eduardo Domínguez
La etapa reciente añadió volumen y espesor a la historia grande de Estudiantes. El Pincha se quedó con la Copa Argentina 2023 ante Defensa y Justicia (1-0), ganó la Copa de la Liga 2024 (1-1 y luego 4-3 por penales) y se adjudicó Trofeo de Campeones 2024 (3-0), en estos dos últimos casos frente a Vélez.
En ese lapso también disputó y perdió las finales de la Supercopa Argentina 2024 (1-2 contra River) y la Supercopa Internacional 2024 (0-2 frente a Vélez).
Más allá de esos tropiezos, está claro que Estudiantes pisa fuerte en los últimos tiempos. Por eso, el cruce con Racing se incrusta en una línea temporal reconocible.
En el Madre de Ciudades, el equipo platense tendrá delante una nueva escena para inscribir en ese archivo: otra final, otro desafío, otra oportunidad de sumar un título que prolongue su diálogo con la gloria del pasado y del presente.
