Independiente Rivadavia venció por 2-0 a Estudiantes de Buenos Aires, por los 32vos de final por la Copa Argentina en el Estadio Único La Pedrera.
El último campeón de la competencia arrancó con el pie derecho con los tantos de Alex Arce y Gonzalo Ríos.
El duelo arrancó con un dominio marcado del conjunto mendocino. La Lepra salió decidida a manejar la pelota y arrinconó al equipo de Caseros, generando peligro constante por la vía aérea. En apenas seis minutos ya había forzado el primer tiro de esquina y volvió a repetir a los 11’, siempre con Gonzalo Ríos como ejecutor, mientras el Pincha intentaba resistir cerca de su área.
La presión del vigente campeón tuvo premio a los 22 minutos, tras otra acción ofensiva, Alex Arce apareció para definir y poner el 1-0 en favor de Independiente Rivadavia, que justificó la ventaja por su protagonismo y ambición ofensiva ante un Estudiantes que todavía no logra hacer pie en el encuentro.
En el tramo final de la primera parte, el partido entró en una meseta, con mucho juego disputado en la mitad de la cancha y pocas situaciones claras. Independiente Rivadavia manejó la ventaja con inteligencia, mientras que Estudiantes buscó reaccionar principalmente a través de la pelota parada, sin lograr profundidad. Con el paso de los minutos, el ritmo bajó y, sin nuevas emociones, ambos equipos se fueron al descanso con triunfo parcial del conjunto mendocino por 1-0.
En el inicio del complemento, el conjunto de Caseros mostró otra actitud y se adelantó en el campo. El Pincha comenzó a generar peligro a partir de pelotas paradas y avisó temprano con dos tiros de esquina consecutivos, primero con Enzo Acosta y luego con Román Rodríguez como encargados de la ejecución.
La más clara para Estudiantes llegó a los 55 minutos con Jorge Correa que conectó de cabeza dentro del área, pero el intento salió sin demasiada potencia y terminó en las manos seguras de Nicolás Bolcato, que respondió con firmeza para sostener la ventaja de la Lepra mendocina.
Con la intención de refrescar el ataque, Juan Manuel Sara, el entrenador del Pincha de Caseros movió el banco a los 13 del segundo tiempo. Alejandro Melo ingresó por Enzo Acosta y Federico Sena reemplazó a Román Rodríguez. En ese pasaje del partido también hubo acción disciplinaria, ya que Sheyko Studer vio la tarjeta amarilla en Independiente Rivadavia, que buscó reacomodarse ante el crecimiento del rival.
A los 72 minutos, la Lepra mendocina liquidó el partido con una gran acción colectiva. En un momento en el que el equipo de Berti atravesaba su tramo más complicado, el 10 fue clave al conducir con criterio y levantar la cabeza para habilitar primero a Juan Manuel Elordi, quien continuó la jugada y asistió a Gonzalo Ríos. El mediocampista definió con precisión y estampó el 2-0, un golpe letal para el equipo de Buenos Aires, que estaba en el mejor pasaje del encuentro.
En el tramo final, Independiente Rivadavia manejó los tiempos del partido y administró la ventaja con inteligencia. La Lepra mendocina refrescó el equipo con varias modificaciones para sostener el ritmo y cerrar el encuentro sin sobresaltos, mientras Estudiantes de Caseros intentó sin demasiada claridad descontar.
El cierre estuvo marcado por la fricción y las interrupciones: hubo amonestaciones para Ezequiel Bonifacio y José Florentín, y el conjunto mendocino incluso dispuso de varias situaciones para ampliar el marcador. Con orden y solidez, el equipo de Berti sostuvo el 2-0 y encaminó una victoria trabajada en su debut por la Copa Argentina, de la cual es el último campeón.
