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Boca Juniors homenajeó al fallecido Chapa Suñé

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Rubén Suñé, autor del histórico gol en la Final a River (1:34)

El Chapa entró en la historia grande de Boca al definir la final del Torneo Nacional 1976 con un gol frente al Millonario en la cancha de Racing. (1:34)

Boca Juniors y algunos de sus exjugadores de las décadas de 1960 y 1970 homenajearon este martes de manera póstuma a uno de sus máximos ídolos históricos, Rubén Chapa Suñé, fallecido el pasado viernes a los 72 años y al que sus antiguos compañeros, emocionados, recordaron como "un gran capitán".

En un acto celebrado junto a la estatua de Suñé en La Bombonera, su cuñado y jugador de Boca en la misma época, Omar Larrosa, dijo que la afición bostera "reconoció a Suñé como un verdadero caudillo y capitán de un gran equipo".

Suñé, que se desempeñaba como volante, levantó como capitán la Copa Intercontinental de 1978 ante el Borussia Mönchengladbach alemán y conquistó dos copas Libertadores, las de 1977 y 1978, en un total de 377 partidos enfundado en la zamarra azul y oro, con la que anotó 36 goles en 11 temporadas, dividido en dos etapas.

"Se perdió un amigo de toda la vida y con el que me conocí acá, en La Bombonera, hace muchísimos años: teníamos doce para trece y comenzábamos a jugar en la novena división", resaltó Larrosa, campeón del mundo con Argentina en 1978.

Juntos consiguieron completar su "ilusión" de alcanzar el primer equipo de la institución argentina, después compartieron vestuario en dos equipos más y él se casó con la hermana de Suñé.

"Lo iba a ver casi a diario", afirmó Larrosa, uno de los compañeros más afectados por su muerte, que relató cómo el ídolo de Boca atravesó por una dura depresión después de su retirada y que contó que los últimos meses fueron "duros".

El ídolo boquense llevaba varias semanas ingresado en el Hospital Británico de la capital argentina por una enfermedad que no trascendió.

Su muerte provocó el pesar de la hinchada por una de las pocas figuras históricas del equipo que cuenta con una estatua propia a la entrada del museo de La Bombonera, junto a la de futbolistas como Juan Román Riquelme y Diego Armando Maradona.

Este martes, la estatua de Suñé estaba ornamentada con flores y junto a ella había un libro donde varios de sus exjugadores de Boca le escribieron unas últimas palabras.

"Rubén, nos conocimos en novena división y hasta hoy, siempre juntos, amigo", fue la dedicatoria de Larrosa.

Otros de los históricos que rindieron tributo a la memoria de Suñé fueron Jorge Ruso Ribolzi, Oscar Pianetti y Roberto Rogel.

Pianetti lo describió como "un buen jugador y un tipo bárbaro y alegre a pesar de su carácter medio bravo".

"Jugaba de ocho y después se fue asentando y Alfredo di Stéfano lo puso de cuatro y lo puso a jugar a dos toques, no quería que tuviera la pelota. Era llegador, temperamental, un jugador especialmente para Boca", aseguró.

El centrocampista debutó en el Xeneize en 1967, jugó allí hasta 1972 y luego de 1976 a 1980.

Su mayor gesta con el club de La Bombonera fue en el Torneo Nacional de 1976, la única vez en la historia que Boca y River Plate se habían enfrentado en una final hasta que el año pasado ambos alcanzaron la última instancia de la Copa Libertadores.

En ese antecedente de 1976, Suñé se convirtió en protagonista al anotar el único gol del partido con un libre directo mientras el portero de River, Ubaldo 'Pato' Fillol, ponía la barrera, ya en el tramo final del encuentro.

"Fue una sorpresa para todos, fue digamos la picardía y la concentración que tenía en la cancha", rememoró sobre ese gol Roberto Rogel, quien vio ese encuentro desde la tribuna.

Suñé jugó también para Huracán, Unión de Santa Fe y San Lorenzo de Almagro, y con la camiseta azulgrana se retiró en 1981.