Palmeiras igualó ante Fluminense 0-0 y el local quedó a cuatro puntos de Flamengo, el líder del Brasileirao, con tres partidos por jugar. Es así que con el empate, el Verdao complicó sus chances de arrebatarle el título al Mengao, quien es su rival en la final de la Copa Libertadores.
En un partido intenso, físico y repleto de interrupciones, donde ambos equipos generaron situaciones pero carecieron de precisión en los metros finales. El encuentro tuvo ritmo desde el inicio, con ataques rápidos y varias aproximaciones, aunque fueron los arqueros y las defensas quienes terminaron imponiéndose. Fluminense encontró espacios por las bandas con Canobbio y Everaldo, mientras que Palmeiras buscó lastimar con la potencia de Vitor Roque y la participación constante del Flaco López.
En la primera mitad, el Flu tuvo las chances más claras, especialmente con Canobbio, que obligó a Carlos Miguel a intervenir en más de una ocasión. El local respondió con algunas apariciones de López y remates lejanos, pero sin claridad suficiente para quebrar a un Fábio siempre bien ubicado. El trámite estuvo marcado por las faltas y por varios fuera de juego que cortaron posibles avances. Aun así, la intensidad fue constante y dejó la sensación de que el gol podía llegar en cualquier momento.
En el complemento, ambos entrenadores movieron el banco en busca de frescura ofensiva. Palmeiras intentó adelantarse con el ingreso de Felipe Anderson y Raphael Veiga, quienes le dieron mayor circulación, pero el equipo paulista chocó repetidamente con la firmeza de Ignácio y los reflejos de Fábio. Del otro lado, Fluminense tuvo su gran oportunidad en los pies de Canobbio, cuyo remate se estrelló en el poste derecho, en lo que pudo ser el desnivel. La respuesta del local llegó con una serie de remates desde media distancia y balones parados que exigieron al conjunto carioca.
El cierre del encuentro fue frenético, con los de Abel Ferreira empujando y acumulando intentos que no lograron romper el cero, y un equipo de Luis Zubeldía que buscó lastimar de contra pero también terminó defendiendo el punto. El 0-0 terminó siendo un reflejo fiel del desarrollo: dos equipos competitivos, con buenas intenciones ofensivas, pero que esta vez carecieron de eficacia para transformar sus llegadas en el gol que definiera la historia.
