Con un cabezazo salvador de Santiago Hezze, Olympiacos escribió una noche inolvidable en Ámsterdam y se metió en la primera ronda eliminatoria de la Champions League. El gol del mediocampista argentino, a diez minutos del final, selló el 2-1 ante Ajax en el Johan Cruyff Arena y le dio al equipo de José Luis Mendilibar un boleto impensado en una definición cargada de tensión.
El contexto no admitía errores. Ajax estaba obligado a ganar para mantener chances de meterse entre los 24 mejores, mientras que Olympiacos llegaba apenas dos puntos por encima y también caminaba por la cornisa. Con ese escenario, el primer tiempo fue trabado, con muchas disputas en la mitad y pocas situaciones claras. Klaassen tuvo la más nítida para el local, pero falló en el área, y un gol de Dolberg fue anulado por fuera de juego. Del otro lado, los griegos apostaron a la pelota parada y a transiciones rápidas, sin exigir demasiado al arquero Jaros.
El cero no le servía a ninguno y el partido se abrió en el complemento. Olympiacos golpeó primero con una buena acción colectiva que definió Gelson Martins para el 1-0, resultado que lo metía provisionalmente en zona de clasificación. Ajax reaccionó y llegó al empate por intermedio de Dolberg, de penal, tras una mano sancionada vía VAR. Pero la igualdad duró poco.
Cuando el reloj marcaba el minuto 79 apareció Hezze. Tras un córner desde la derecha, el argentino anticipó a todos y conectó un cabezazo cruzado, inatajable, para desatar el festejo visitante y silenciar el estadio. Un gol de clasificación, de esos que quedan en la memoria.
En el tramo final, Olympiacos resistió con uñas y dientes, incluso con una salvada de Retsos sobre la línea. El 2-1 fue definitivo: los griegos terminaron 18° en la fase liga y avanzaron a la primera eliminatoria, donde enfrentarán a Atalanta o Bayer Leverkusen. Ajax, en cambio, confirmó su eliminación. Y Hezze, con su tanto decisivo, se ganó un lugar central en una noche europea soñada.
