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Opinión: Real Madrid pudo, pero no quiso

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Rodra: Que este caos sirva para cambiar al Real Madrid (3:39)

Rodra analiza lo que dejó el partido del Real Madrid ante Bayern Munich, donde el conjunto blanco quedó eliminado de la Champions League. (3:39)

El Bayern ganó con justicia al Real Madrid, pero todo hubiera cambiado si Mbappé y Vinicius hubieran estado más acertados


MADRID -- La derrota del Real Madrid contra el Bayern Munich en Champions League aún duele. Quizás más que cualquier otra derrota europea. Porque los blancos lo tuvieron en la mano y no lo consiguieron, porque demostraron que ganar a los alemanes no era un milagro, y que claro que los de Álvaro Arbeloa podían culminar una remontada que parecía imposible. Pero no lo lograron.

La lamentable expulsión de Eduardo Camavinga fue el pitido final de una eliminatoria apasionante, en la que Bayern Munich y Real Madrid intercambiaron golpes hasta que el cuadro merengue se quedó con un hombre menos de manera inexplicable.

Jamás Slavko Vincic podría expulsar a Camavinga por una acción así. Jamás Camavinga se puede arriesgar a ver una segunda tarjeta amarilla por desplazar el balón.

El Bayern seguramente pasó a semifinales con justicia. Demostró ser un equipo más completo, más equilibrado y con más aplomo en los momentos clave.

Vinícius y Mbappé no pesan

Pero el Madrid podía haber definido la serie si Kylian Mbappé y Vinícius Júnior hubieran estado más acertados. Esta vez la moneda no cayó del lado madridista y Mbappé y Vini siguen dejando a deber a su afición desde que juegan juntos. No están siendo tan decisivos en las grandes citas como se espera de dos futbolistas que cobran su salario y presumen como candidatos al Balón De Oro año tras año.

La moraleja suena muy clara: pueden pero no quieren. Y esto se aplica a todos los estamentos del club blanco, desde la directiva hasta los propios jugadores. La plantilla del Real Madrid bien pudo tumbar al Bayern, probablemente el equipo más en forma del continente, y en cambio cayó con estrépito con el Getafe en el Bernabéu. Incapaces de ganar en Liga al Girona, al Elche o al Rayo Vallecano. Ya cansa en el aficionado la nula regularidad de un vestuario demasiado acomodado.

Otra temporada sin trofeos

Los dos partidos contra el Bayern Munich arrastran una lectura más grave que la falta de puntería y el engorro arbitral, y es que el Real Madrid sí estaba para pelear por los títulos esta temporada. Y eso les deja en un malísimo lugar.

Porque a 16 de abril están fuera de la disputa de todos los trofeos de esta temporada. A nueve puntos del Barcelona en Liga, eliminados de Copa del Rey contra el Albacete y fuera de Europa en cuartos. Y por segunda temporada consecutiva lo único que queda es sacar el orgullo para no vivir un ridículo en el Clásico de mayo.

Y también las decisiones de la directiva, que ha obviado el mercado de invierno año tras año cuando se necesitaban refuerzos en el mes de enero. O fichajes de tronío en posiciones clave, como un nuevo faro en el centro del campo. Los dirigentes del Real Madrid miraron para otro lado y nunca dieron explicaciones, además de mostrar que en este club el entrenador es un tema secundario. Del trabajo de Arbeloa y lo que viene con o sin él en el banquillo seguiremos hablando...