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Santiago Solari: No he venido en un momento difícil para rendirme

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'Desgraciadamente para el Real Madrid, Mourinho será su próximo técnico', piensa Ramón Calderón (1:51)

Ramón Calderón, expresidente del club, dice que el juego del 'portugués no es el que quiere el Bernabéu.' (1:51)

MADRID -- Santiago Solari se queda tocando el violín en cubierta. Siempre y cuando, la directiva lo permita, claro está.

El entrenador argentino no presentará su renuncia a pesar de haber firmado la peor semana del Real Madrid en muchos años y quedarse sin opciones para levantar algún título a final de la temporada.

“No he venido aquí en un momento tan difícil para el club a asumir (el cargo) para rendirme”, afirmó Solari tras la última en una serie de cuatro derrotas merengues en el Santiago Bernabéu.

La derrota más dolorosa, por 1-4 ante el Ajax, le ha costado al Real Madrid la eliminación en los Octavos de Final de la Champions League, algo que no ocurría desde 2010. La que terminó de destrozar las fantasías merengues, que hace tan sólo una semana seguían vivas en todas las competiciones y con la creencia de que su casa era un fuerte impenetrable.

Nada más lejos de la realidad.

Madrid dinamitó la temporada entera como local. Cedió un 0-3 ante Barcelona para quedar eliminado en la Copa del Rey el miércoles pasado, no pudo reponerse para ganar el clásico que se disputaría el sábado, aunque fuera por orgullo, pues pocas esperanzas tenía ya en Liga –mismas que se esfumaron con el 0-1—y tres días después, se bajó del tren de la Champions.

Tres partidos clave como locales. Tres derrotas. Ocho goles en contra. Uno a favor y nada a qué aspirar más que al perdón de su afición dolida.

“Estamos tristes. Dolidos. Hemos hecho nuestro mayor esfuerzo y no nos ha alcanzado”, lamentó Solari, quien, sin embargo, no ha querido reconocer que la debacle que acabó de concretarse ante el Ajax anuncia irremediablemente el “fin de una era” dorada en la casa blanca, tras proclamarse campeones de la Champions League cuatro veces en los últimos cinco años, tres de manera consecutiva.

“Son valoraciones que tienen que hacer vosotros (la prensa). Nosotros lo sentimos, lo nuestro es trabajar, tratar de hacerlo lo mejor posible, esforzarnos y por supuesto que es una noche triste”, indicó Solari, quien tampoco tuvo ganas de enunciar lo obvio, que la temporada se terminó para los suyos y que hasta el momento ha sido bastante mala.

En cambio, sí lo hizo Dani Carvajal, quien al abandonar la cancha declaró a la televisión española que la campaña “está acabada” y que su equipo “lleva una temporada de mierda”.

Por su lado, Solari, quiso justificar las duras palabras del español.

“Las declaraciones en caliente a pie de campo son siempre complicadas. No le he oído (a Dani). Tiene un gran carácter y se ha esforzado mucho. Se le veía dolido, evidentemente. A nadie le gusta perder y menos a un equipo ganador como este”, explicó el argentino.

Sin embargo, Solari no sólo se niega a ver el final de la campaña, afirma que seguirá peleando en la La Liga, aunque sepa que, en realidad, no se juega nada. Por puro “profesionalismo”, pues.

“La temporada continúa. Es cierto que hay una gran distancia en la Liga, pero hay que asumirlo con profesionalismo y ponerse de pie. El Real Madrid es más grande que todos los jugadores y todos los que estamos presentes y siempre vuelve”, insistió.

Mientras tanto, en la calle aumentan las voces que piden el regreso de José Mourinho y su “mano dura” para enderezar el barco, mientras en el Bernabéu ha trascendido que la directiva trabaja ya en la búsqueda de un entrenador con miras a la próxima campaña.

Solari, quien esta vez no estaba de humor para bromas, no quiso valorar si la decisión de destituirlo sería justa o no.

El argentino llegó como medida de emergencia tras un fallido inicio de campaña que exhibió al Real Madrid como un equipo sin gol y débil en defensa, particularmente después de caer en un clásico por 5-1.

Cuatro meses después, su equipo sigue aquejado por los mismos males. La diferencia es que ya no tiene nada a qué aspirar para mejorar.