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El Barcelona enfrenta su máxima prueba de la temporada ante el Bayern Munich

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¡Fanatismo puro! Así recibieron al Barça de Messi en Lisboa (0:27)

Lionel y compañia llegaron al hotel en Portugal donde enfrentarán a Bayern Munich por un pasaje a las semifinales de la Champions League y los hinchas culés aguardaron por ellos en la puerta. (Fuente: FC Barcelona) (0:27)

BARCELONA -- Barcelona y Bayern Munich, cinco años después de su último cruce en la Champions, se reencuentran este viernes en Lisboa en un partido a cara o cruz que estrenará su participación en la novedosa final a ocho organizada por la UEFA... Y que para el derrotado será principio y final, saludo y despedida de un torneo al que llega el campeón alemán tan crecido y confiado, como envuelto en las dudas, a medio camino entre el sueño y el precipicio, el Barça.

El "estamos en el buen camino" proclamado por Antoine Griezmann el martes, en una entrevista a los medios oficiales del club azulgrana, recordó a la sentencia de Jordi Alba en vísperas del regreso de la Liga tras el parón: "Estamos mejor que en marzo"... Y ya se sabe cómo acabó el campeonato, dejándose el Barça nueve puntos en once jornadas.

Muestra el Barça, forzado por la necesidad y la urgencia, una imagen de unidad y mesurado optimismo, resistiéndose a reconocer en el Bayern a un auténtico lobo y solventando, repitiéndose en voz baja, que a un partido todo es posible, tan posible como acabar una temporada marcada por episodios negativos con un título que aparcase todas las polémicas, desencuentros y crisis que le han avasallado en los últimos meses.

"Estamos a tres partidos de un título”, se encargó de recordar Quique Setién tras eliminar al Napoli en una suerte de consigna convertida en mantra dentro del vestuario y a su alrededor. Pocas veces (quizá ninguna) el Barça ha acudido a una cita desnudo de favoritismo como ocurre ante el partido de este viernes, enfrentado tanto a un rival amenazante como a sus propios fantasmas y consciente, a todos los niveles, de encontrarse en situación límite. Ganar o adiós. Y no un adiós cualquiera.

EL PLAN
Con Ousmane Dembéle en la recámara, reservado para el soñado partido de semifinales, se sospecha un once convencional en los planes del entrenador, por más que se multipliquen las especulaciones respecto a cambios de nombres y sistemas que pudieran dar una imagen revolucionaria de su equipo.

Ocho nombres (Ter Stegen, Nelson Semedo, Gerard Piqué, Clement Lenglet, Jordi Alba, Sergio Busquets, Lionel Messi y Luis Suárez) se antojan indiscutibles en el once y es a partir de ahí que la lógica apunta a Sergi Roberto, Arturo Vidal y Griezmann como acompañantes en el equipo que presente Setién, dándose poco margen para la presencia de Riqui Puig y menos aún de Ansu Fati en el equipo llamado a tener esa responsabilidad máxima.

El técnico repite por activa y por pasiva que no se contempla en entredicho; Bartomeu, en su última declaración pública, le mostró su apoyo recordando, y proclamando, que será el entrenador de la próxima temporada... Pero no es un secreto adivina que dependiendo de la suerte del partido frente al Bayern todo puede saltar por los aires.

El Barça, que no cierra un año en blanco desde el curso 2007-08, se juega a cara o cruz la suerte de la temporada en Lisboa. De entrada frente al Bayern y sin atender a todas las polémicas externas que le han convertido en poco menos que una marioneta a ojos de todo el mundo.

Tiene la oportunidad de callar a todos los críticos, aunque sea por cuatro días... O puede sentenciar un derrumbe de imprevisibles consecuencias.