El duro momento que vive el sur de Chile con los incendios forestales ha dejado varios damnificados y también ha afectado al mundo del fútbol, y en este caso particular a Universidad de Concepción, club que vio en peligro sus instalaciones deportivas.
“El fuego estuvo a dos metros del complejo. Nos salvamos de milagro”, informó este lunes a medios chilenos René Rosas, gerente general del club asentado en la capital de la región de Biobío, la más afectada por la catástrofe, junto a Ñuble en la zona central.
El complejo de entrenamiento del equipo Campanil está ubicado en un sector próximo a la comuna de Penco, en la provincia de Concepción, que enfrenta una emergencia crítica por tener los focos más activos del fuego.
Los megaincendios originados el sábado han destruido hasta ahora más de 30.000 hectáreas en las regiones de Biobío y Ñuble, a 400 y 500 kilómetros al sur de Santiago, respectivamente, y han obligado a evacuar decenas de miles de personas.
“Las llamas llegaron al otro lado de la pandereta (muro divisorio). Después, llegaron bomberos y carabineros y realizaron los trabajos de contención. De otra forma, las consecuencias pudieron ser graves. Al otro lado, por cierto, está la cárcel”, explicó Rosas.
El plantel de jugadores no se ha visto afectado pues se encuentra en Montevideo para participar de la Serie Rio de la Plata, donde jugará partidos amistosos de pretemporada antes del inicio de la liga chilena el próximo 31 de enero.
El resguardo de las instalaciones deportivas ha permitido a la dirigencial de los estudiantiles prestar apoyo para la contingencia por los incendios, al igual que han hecho otros clubes chilenos.
“El club está funcionando como centro de acopio y como punto de abastecimiento para bomberos y el personal que colabora en la atención de la emergencia”, detalló Rosas.
