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Supera México la prueba más dura de la fase de grupos en Copa Oro

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¿La experiencia de Andrés Guardado salvó al Tri frente a Canadá? (3:05)

Los expertos de 'Fútbol Picante' analizan las claves del triunfo Tricolor sobre la escuadra de 'La Hoja de Maple'. (3:05)

DENVER -- México se topó con el partido que no deseaba, pero que más necesitaba y resolvió el enigma 3-1 sobre la trinchera gitana de Canadá.

Roberto Alvarado abrió el marcador y Andrés Guardado hizo los dos restantes para colocarse en ese selecto podio de los delanteros mexicanos donde habitan, goles más o goles menos, Zague, Hugo Sánchez y Luis García, aunque todos lejos de Jared Borgetti y Chicharito.

Entre la euforia de los 52,874 aficionados en el Estadio de los Broncos, Tata Martino cargó con la lesión de Érick Gutiérrez, lo que aumentó las camas de hospital ocupadas dejó pendiente la lista de golpeados que arroje el dictamen médico.

México asegura su pase a los Cuartos de Final de la Copa Oro y de paso, alarga a seis el número de partidos con tres o más goles anotados. Ahora, cerrará la fase de grupos en Charlotte, contra la selección de Martinica.

La fortaleza
Canadá montó un crucigrama. México sufrió para resolverlo. Primero, fue falta de un plan después de la indecisión de los mejores ejecutores.

Canadá montó su muro. Línea de cinco en el fondo, con cuatro mediocampistas clavados a unos metros de sus zagueros. Un acordeón del pánico. Una defensa estoica que, sin embargo, se desgastó o la desgastó el ajuste de Gerardo Martino.

México sufría. A base de toques rápidos llegaba a plantarse ante la última zanja de Canadá. Ahí se rompían las bayonetas del Tri.

Al minuto 26, Martino se acercó a Uriel Antuna y al “Piojo” Alvarado y le alteró el guión a Jonathan Dos Santos. Como resultado, México empezó a separar los espacios entre Canadá y entonces, empezó a acercarse a la zona de angustias de Borjan.

Accidental, coincidente y fatalistamente, Gutiérrez sale de la cancha a los 37 minutos por un aparente desgarre y la llegada de Guardado le agrega más cobertura de zona, anticipación y manejo de balón y para amedrentar el marcador, aparecieron remates de Raúl Jiménez dos veces, de Jesús Gallardo y Antuna.

El Tri ya asumía el control de la descontrolada formación canadiense.

Paciencia y persistencia. México cosecha, así, paciente y persistente.

Antuna por derecha recupera, controla, profundiza y mete el servicio a Jiménez, cuyo remate cruzado exige pirueta desesperada de Borjan, pero el balón se entrega dócil a Roberto Alvarado, quien fusila: 1-0.

El gol tiene ese mensaje de doble sepultura. Canadá lo sufre al minuto 40, con el descanso encima y con el agobio desesperado de saber que su mejor recurso para detener a México había sido vulnerado.

Las cifras son reveladoras: México con un 72 por ciento de posesión por un 28 de Canadá. El Tri completó 264 pases por 55 de los rivales.

Escuadrón del suicidio
John Herdman lo había anticipado desde que guardó seis titulares ante Martinica: no sufrir de más ante México y jugar su propia Copa Oro ante los caribeños. Sumó ante Martinica y lo hará ante Cuba.

Por eso, Herdman no alteró su escuadrón del suicidio. Al segundo tiempo apostó por la auto misericordia del 1-0 para redimirse ante Cuba. No esperaba que Andres Guardado hubiera recargado la escopeta en el receso y al minuto 54, a unos 35 metros, tuvo el tiempo, espacio, libertad y el zapatazo termina incrustado en ese rinconcito donde el gol se convierte en una oda, ahí, en el ángulo superior derecho de Borjan.

Con la partitura del juego bajo el brazo, el Tri se permitía un futbol lúdico en ese terreno de estertores de Canadá. Donde amontonaba a ocho jugadores con sus respectivas veladoras, Tata Martino ingresa a Luis Montes en lugar de Alvarado y agrega a Carlos Rodríguez por Jonathan.

Para entonces, ya México había alterado peligrosamente el plan de juego y el error llega con Néstor Araujo. Se siente, de repente, Beckenbauer: quiere controlar, recortar y salir jugando. Su culpa la recoge en el fondo de la red tras magistral definición de Lucas Cavallini: 2-1.

Lejos de intimidarse, México reacciona.

Otra vez Antuna, otra vez por izquierda. Recorta, caracolea, amaga y entrega Ha guardado, quien mete el zapatazo y se mete en la sección VIP de goleadores del Tri donde se codea con Hugo Sánchez y Luis García: 3-1.