El 2026 marca un hito en el calendario internacional de River. Por primera vez desde 2014, el equipo de Núñez no jugará la CONMEBOL Libertadores. Durante la última década, el Millonario construyó su identidad alrededor del máximo torneo continental, con los títulos de 2015 y 2018, el subcampeonato de 2019 y presencias constantes en instancias decisivas, ya que también fue semifinalista en 2017, 2020 y 2024.
La eliminación ante Palmeiras en 2025 profundizó una crisis futbolística que llegó a fondo sobre el cierre de año en el plano local.
En ese escenario, el regreso a la CONMEBOL Sudamericana después de 11 años plantea, para el equipo de la banda roja, un desafío tan incómodo como estimulante.
Por el peso de la historia, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo tendrá la obligación de ser protagonista en el mismo torneo que ganó en 2014 y marcó el punto de partida de la era dorada del Muñeco y, sin duda, el período más glorioso del club en el siglo 21.
La coronación de 2014 y el subcampeonato de 2003 sobresalen dentro de un historial que no brilla a la altura de la leyenda de la institución. En 11 participaciones en la Sudamericana, el Millonario disputó 50 partidos, con 19 triunfos, 16 empates y 15 derrotas, y 64 goles anotados y 47 recibidos.
Para dimensionar esas campañas históricas, 12 de las 19 victorias se dieron entre 2014 (8) y 2003 (4), los años en los que fue finalista. En las otras 9 ediciones solo consiguió 7 triunfos.
La coronación de River en 2014, la piedra basal de la época de oro
Pasado el tiempo de los lamentos y las frustraciones recientes, River siente que tiene que empezar a conectar presente y pasado. El retorno al lugar donde nació la gloria de la última década es, en cierta manera, una gran invitación: el sueño de reactivar alguna tecla que permita trazar una historia similar y feliz.
Luego del regreso a Primera en 2012 (Belgrano le ganó la Promoción en 2011 y lo mandó a la B), la Copa Sudamericana fue el escenario del renacimiento estelar de los de la banda roja.
Bajo la conducción técnica de Marcelo Gallardo, River alcanzó el escalón más alto del torneo en 2014, con una campaña formidable.
Fue campeón invicto (8 triunfos, 2 empates) y en su camino hacia la coronación venció a Estudiantes en cuartos de final y a Boca en semifinales, luego de un 0-0 de visitante y de un 1-0 en el Monumental, en el cual Marcelo Barovero le atajó un penal a Emmanuel Gigliotti, mientras que Leonardo Pisculichi anotó el gol de la victoria.
La final ante Atlético Nacional deparó un empate 1-1 en Medellín, con otro gol de Pisculichi, y una victoria 2-0 en casa (global 3-1), con anotaciones de Gabriel Mercado y Germán Pezzella en la segunda mitad, para desatar la fiesta en Núñez.
Desde allí llegaron un sinnúmero de títulos nacionales e internacionales, incluidas la CONMEBOL Libertadores de 2015 y la legendaria Libertadores de 2018, contra Boca, en aquella memorable definición en Madrid.
River y una primera etapa sin grandes luces en la Sudamericana
En las primeras campañas en la Sudamericana, el punto más alto al que arribó River fue la final de 2003, en la cual el equipo dirigido por el chileno Manuel Pellegrini acarició el título.
Sin embargo, cayó ante el sorprendente Cienciano de Perú tras un global de 4-3. En aquel equipo subcampeón, en el que jugaba Marcelo Gallardo y también lucía Javier Mascherano, los goles del 3-3 en el partido de ida en el Monumental llegaron por un doblete de Maxi López y otro tanto del chileno Marcelo Salas.
En la vuelta, en Lima, Carlos Lugo puso el 1-0 con un tiro libre que pasó entre medio de la barrera y se metió cerca del poste izquierdo, para darles la corona a los peruanos.
River: balance general con pocas luces y una esperanza de renacimiento
Más allá de la coronación de 2014 y del subcampeonato de 2003 hay poco para rescatar. Quizás interese el arribo a semifinales en 2007 y 2015, pero fue más por la instancia que por las campañas: en la primera consiguió apenas 1 triunfo y 4 empates; en la segunda, ingresó en octavos de final y apenas ganó 2 veces y empató 1.
Un adiós en primera fase (2009), 4 despedidas en octavos (2002, 2004, 2005 y 2006) y 2 en cuartos (2008 y 2013) no parece ser un currículum de lo más vistoso.
En ese contexto, el inevitable espejo con la vuelta olímpica de 2014 (y todo lo que llegó después) y el deseo de utilizar la Sudamericana como trampolín hacia el futuro marcan, sin duda, el horizonte del Millonario.
Ya sin Libertadores, la obsesión de la última década, ahora la Sudamericana es el desafío continental para barajar y dar de nuevo. Y empezar a cantar retruco.
La historia de River en la Sudamericana
2002 – Llegó hasta octavos de final
Perdió con Racing: global 0-1
2003 – Fue subcampeón
Perdió con Cienciano: global 4-3
2004 – Llegó hasta octavos de final
Perdió con Arsenal: global 1-2
2005 – Llegó hasta octavos de final
Perdió con Corinthians: global 1-1 (*)
2006 – Llegó hasta octavos de final
Perdió con Atlético Paranaense: global 2-3
2007 – Fue semifinalista
Perdió con Arsenal: global 0-0, penales 2-4
2008 – Llegó hasta cuartos de final
Perdió con Guadalajara: global 3-4
2009 – Eliminado en primera fase
Perdió con Lanús: global 1-3
2013 – Llegó hasta cuartos de final
Perdió con Lanús: global 1-3
2014 – Fue campeón
Venció a Atlético Nacional: global 3-1
2015 – Fue semifinalista
Perdió con Huracán: global 2-3
(*) Corinthians avanzó de fase por haber convertido 1 gol de visitante, por lo que sacó ventaja sobre River, que terminó 0-0 fuera de casa.
