El colaborador morado dejó claro la estrategia de Saprissa tras reconocer que ingresarán poco más de $1.4 millones, además explicó por qué Saprissa no busca un sustituto directo de Mariano
La presentación de los nuevos refuerzos del Deportivo Saprissa no solo dejó nombres nuevos sobre la mesa, sino también definiciones clave sobre el rumbo deportivo y financiero del club.
Erick Lonnis, director deportivo morado habló con ESPN y aprovechó el espacio para aclarar rumores, explicar el plan de recambio ofensivo y detallar la estrategia que hoy tiene a Saprissa vendiendo jugadores en cifras históricas.
“Faerron nunca estuvo en la órbita de Saprissa”, dijo claro sobre el jugador que está libre y sonó en reportes que estuvo en la mira del Monstruo.
Uno de los puntos que Lonnis se encargó de cortar de raíz fue ese rumor, un posible acercamiento con Fernán Faerron. La respuesta fue directa y sin rodeos:
“No hemos hablado con él ni con su representante, ni le hemos ofrecido absolutamente nada. No ha estado en la órbita del Saprissa en ningún momento”.
Lonnis fue más allá y dejó claro que ninguna negociación de ese tipo se realizó, subrayando que él es quien maneja directamente ese tipo de conversaciones.
¿Bancy como sustituto de Mariano?
El arribo de jugadores como Tomás Rodríguez, Bancy Hernández, Rachid Chirino y Minor Álvarez abrió una pregunta inevitable: ¿está Saprissa preparando el relevo de Mariano Torres?
Para Lonnis, el enfoque es otro.
“Para nadie es un secreto que Mariano puede retirarse en cualquier momento. Él mismo ha dicho que cuando sienta que no le aporta al equipo, nos lo va a decir”.
Sin embargo, el director deportivo no cree en la idea de buscar “un sustituto” directo.
“Pasó con Wilmer, pasó con Paté, pasó con Alonso Solís. Usted no sustituye esas características así nada más”.
La apuesta, explicó, es colectiva: jugadores con manejo de pelota, movilidad y capacidad para jugar por dentro y por fuera.
“Tal vez no necesite pensar en un solo jugador que sustituya a Mariano, sino en varios que, entre todos, puedan equilibrar sus habilidades cuando él decida retirarse”.
Una estrategia millonaria
Más allá del fútbol, Lonnis también explicó cómo Saprissa pasó de vender jugadores en cifras bajas a blindar activos y esperar el momento correcto.
“Nadie estaba para venderse en 350 mil dólares. Yo dije que ese no era el valor”.
Las operaciones de Warren Madrigal, Dax Palmer, Kenay Myrie y Akin Wilson no fueron aisladas.
“Todas esas contrataciones están entrelazadas, todas tienen que ver una con otra”.
Según Lonnis, el club ya proyecta ventas mínimas de $1.5 millones por año, sin contar los porcentajes de derechos económicos que se reservan.
“Eso es virtud de las divisiones menores, de los entrenadores, del jugador y luego de la estrategia”.
Paciencia, exigencia y afición
Consultado sobre la paciencia que se pide con los refuerzos —especialmente extranjeros—, Lonnis fue autocrítico:
“Aquí nos ha costado consolidar jugadores, no solo extranjeros, también nacionales”.
Y dejó una reflexión que apunta directamente al entorno:
“Hay gente que se disfraza de saprissista para tener autoridad de criticar todo. Usted puede criticar cosas, pero no todo”.
Para el directivo, el reto no es solo futbolístico, sino también cultural y emocional, tanto dentro como fuera de la cancha.
Sobre el fichaje del nicaragüense Bancy Hernández, Lonnis explicó que el seguimiento fue profundo.
“Lo venimos siguiendo desde hace cuatro o cinco meses. Es rápido, encarador y cuando viene al medio juega bien”.
Incluso citó referencias claras:
“Vean el segundo tiempo de Costa Rica contra Nicaragua o el gol que le hace a Honduras”.
