Sin hacer ruido en el mercado y lejos de los focos, Alajuelense sorprendió este lunes al anunciar la incorporación del delantero José Alvarado
La Liga volvió a moverse en silencio, pero con intención clara. El club rojinegro confirmó la llegada de José Alvarado, atacante de 28 años que se convierte en el tercer refuerzo manudo para el Clausura 2026, apenas una semana después del inicio del campeonato.
Alvarado no es un nombre desconocido en Alajuela.
Por el contrario, es producto 100% de la cantera rojinegra, donde realizó todo su proceso formativo antes de debutar oficialmente con el primer equipo el 8 de enero de 2017, en un partido ante Santos de Guápiles, ingresando desde el banquillo.
Tras ese primer paso en Primera División, el atacante inició un recorrido por distintos clubes del fútbol nacional, defendiendo los colores de Carmelita, Rosario, Inter San Carlos y Sarchí, este último en la Liga de Ascenso.
La clave: el ojo del Machillo
Fue precisamente en Sarchí, club que mantiene un convenio deportivo con Alajuelense, donde Óscar Ramírez volvió a poner la lupa sobre Alvarado. El técnico lo observó de cerca, lo llevó a entrenar con el plantel rojinegro y, tras evaluar su rendimiento, dio el visto bueno para su incorporación.
El club lo confirmó así en su anuncio oficial:
“José Alvarado es nuevo futbolista de Liga Deportiva Alajuelense. El atacante, quien realizó toda su formación en LDA, regresa a casa para reforzar la delantera rojinegra”.
Más allá de cifras o cartel internacional, la apuesta pasa por conocimiento del entorno, adaptación inmediata y una oportunidad de reivindicación deportiva para un jugador que conoce el ADN manudo desde adentro.
Con la llegada de Alvarado, Alajuelense suma una pieza más a una ofensiva que ya incorporó a Kenneth Vargas y al mexicano Ángel Zaldívar, en medio de un mercado activo tanto en altas como en bajas.
