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Una igualdad con sufrimiento

BURNABY (EFE) -- El español Diego Capel salvó los muebles de su selección en el debut del Mundial Sub 20 de Canadá con un precioso gol de vaselina en el tiempo añadido, que igualó la ventaja de dos goles de la que llegó a disfrutar Uruguay al inicio de la segunda mitad.

El escurridizo e insistente extremo izquierdo cazó un despeje fuera del área de Goicoechea para batirle con un tiro inmejorable, por lo pegado que entró al larguero (m.93).

Ese tanto, unido a otro anterior de Adrián López (m.72) con un espléndido cabezazo a centro de Barragán, equilibraron los dos goles de Cavani (m.47) y Luis Suárez (m.52) con los que, de forma justa, se había adelantado la selección celeste.

Uruguay marcó sus tantos al principio del segundo tiempo, pero bien pudo haberlo hecho en la primera mitad. No obstante, Luis Suárez, que al final consiguió su objetivo con un impresionante disparo a la media vuelta desde la frontal, se topó hasta en tres ocasiones con un rapidísimo e infranqueable Adán.

El guardameta español, primero, le tapó desde el suelo al punta izquierdo uruguayo un remate franco desde la frontal del área pequeña (m.25); luego se le echó encima en una contra en la que se le fue algo largo el control; y finalmente le detuvo otro remate desde dentro del área.

A esas ocasiones uruguayas, que reflejaron el mejor juego 'celeste' de la primera mitad y el gran trabajo de Damián Suárez y Juan Surraco por la banda derecha, apenas si pudo responder España con un remate de cabeza de Javi García (m.30) que rechazó Goikoechea y Mario Suárez mandó alto tras el rechace.

Una jugada en la que pudo haber habido penalti sobre Bueno (m.43) completó el más que escaso bagaje ofensivo español del primer tiempo.

La segunda mitad empezó como la primera, sólo que entonces Uruguay sacó partido de dos preciosas jugadas. La primera la inició Damián Suárez con un efectivo taconazo y la continuó Luis Suárez con un buen centro al área pequeña, donde apareció Cavani para remachar.

La segunda, una interminable y perfecta combinación sudamericana, la finalizó Luis Suárez de la mejor manera posible.

España parecía muerta, pero a medida que iban pasando los minutos Uruguay cedía físicamente y permitió la aparición de la estrella del combinado europeo, Mata, que en cada balón que tocaba en la parte final del choque le hacía un 'roto' a la defensa rival. El más importante, la jugada del 1-2.

Con su futbolista más creativo entrando en juego y con el poderío que le dio la entrada del hispano-nigeriano Stephen Sunny, España empezó a encontrarse y la duda de que llegase el 2-2 era sólo si iba a tener tiempo para ello o si sería capaz de aprovechar las ocasiones que seguro iba a tener.

La primera la marró Marcos ante Goicoechea (m.85); en la segunda, marcó Piqué, pero con la mano (m.91); y en la tercera, Capel, sin duda el jugador más activo y destacado de España, encontró el toque lo suficientemente sutil, pero también lo fuerte que necesitaba, para poner el 2-2 ante la estirada de un Goicoechea que no había hecho un mal despeje.