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Barcelona y otros sustos, reclamos e intentos de robo tras lo sucedido a Lewandowski

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BARCELONA -- Robert Lewandowski se llevó un buen susto este jueves a su llegada al entrenamiento en la Ciudad Deportiva del Barcelona. Bajo una incesante lluvia el delantero polaco detuvo su coche ante la solucitud de unos aficionados para firmar unos autógrafos y en el momento de bajar la ventanilla apareció, de improviso, un hombre que le arrancó de su muñeca el reloj, dándose a la fuga corriendo ante el pasmo del futbolista, que reaccionó intentando perseguirle con su automóvil sin poder alcanzarle.

Pasado el susto, Lewandowski informó del suceso al jefe de seguridad del club azulgrana y éste avisó a la policía, que tras una intensa búsqueda en las inmediaciones de las instalaciones del Barcelona pudo detener al ladrón y recuperar el reloj del jugador, valorado en unos 75 mil dólares.

Lo sucedido con el goleador polaco es el último, hasta hoy, incidente que sufren los jugadores y entrenadores del Barça a su llegada o salida tanto de la ciudad deportiva de Sant Joan Despí como del propio Camp Nou a la finalización de los partidos, donde las aglomeraciones de aficionados suelen provocar problemas.

Hace apenas una semana Frenkie de Jong fue gravemente increpado por un grupo de supuestos hinchas que, en plena polémica por su situación, le exigían que se rebajase el sueldo. No fue el hecho más grave, aunque sí destacado en los últimos meses, el sufrido por el mediocampista holandés, recordándose que en diciembre de 2021 Samuel Umtiti llegó a bajarse de su automóvil para encararse con otros hinchas que llegaron a golpear el vehículo.

Nada comparable, sin embargo, a la situación que sufrió Ronald Koeman a la salida del Camp Nou el 24 de octubre de 2021, tras la derrota del Barça frente al Real Madrid en el Clásico y siendo literalmente asaltado el vehículo en el que estaba acompañado de su familia por un numeroso grupo de exaltados que lo llegaron a golpear entre insultos.

PREOCUPACIÓN

La situación, que no es nueva, provoca preocupación en el seno del Barcelona desde hace tiempo. Desde hace cerca de dos años los servicios de seguridad del Barcelona asisten entre incrédulos e impotentes a una moda que motiva, en el mejor de los casos, incomodidad entre los jugadores pero que a menudo, cada vez más, desemboca en incidentes.

Dembélé, Umtiti, Griezmann, Junior Firpo, Riqui Puig... E incluso Leo Messi en su momento padecieron en diferentes grados el asalto de estos supuestos hinchas, con la cada vez mayor presencia de tiktokers que con un teléfono móvil en la mano graban las reacciones, no siempre amables, de los futbolistas y después las publican en las redes sociales.

Si en la puerta de salida del Camp Nou se ha aumentado la seguridad para facilitar la salida de los profesionales, en los aledaños de la Ciudad Deportiva el Barcelona entiende que no puede hacer nada, por ser un espacio público y tener el ayuntamiento, la policía local, la responsabilidad de evitar esta clase de incidentes.

Lewandowski ha sido el último en padecerlo y, que se conozca, el primero en sufrir un robo entre el tumulto en las puertas de la Ciudad Deportiva. Y desde el Barça, sin ocultar la preocupación por estos sucesos, se sigue sin saber cómo acabar con una plaga cada vez de mayor consideración.