El guardameta cambió su discurso a partir de las fuertes palabras de su entrenador, Eder Sarabia, que consideró que el gol de Bellingham para el 2-2 final debió ser anulado.
Iñaki Peña, guardameta de Elche, se manifestó de dos maneras contradictorias con respecto al golpe que recibió de Vinícius Júnior en la jugada que terminó en el 2-2 de Real Madrid del domingo, en la que el árbitro del encuentro concluyó que no hubo falta del brasileño.
A los 87 minutos del partido por la 13° fecha de LaLiga, el futbolista cedido por Barcelona recibió un fuerte impacto del pie zurdo del número 7 Merengue que limitó su reacción al eventual gol de Jude Bellingham, y aunque todos sus compañeros pidieron que se anule, el árbitro Francisco Hernández Maeso determinó que el gol era válido.
Inmediatamente después del final del encuentro, Peña dialogó con los medios y se lamentó por el resultado de la jugada, pero no consideró que el gol debió ser invalidado: "Remata, la paro y con la inercia me pega en la nariz. Mala suerte. Es un lance del juego. Se ha quedado en un golpe, simplemente eso".
El cambio de parecer de Iñaki Peña
Sin embargo, cuando los protagonistas salieron a hablar en la conferencia de prensa, hubo un cambio en el discurso. Quien lideró la carga fue el entrenador de Elche, Eder Sarabia, que no ocultó su rabia por la resolución del referí: "No estoy nada contento. Ya les he dicho a mis jugadores que estaba jodido y ahora que he visto las acciones determinantes estoy más jodido aún. La jugada de Vinicius, ya habéis visto cómo tiene la cara".
Fundamentalmente, el técnico dejó en claro que las palabras iniciales de su arquero se debieron a que todavía no había analizado la acción en frío: "Iñaki dice que es un lance del juego. No ha visto la jugada. Él despeja y Vinicius le pega la patada. Y esa misma jugada viene de una falta que no es".
Acto seguido, Iñaki Peña, que ya lucía una evidente cicatriz en su tabique, salió a responder de nuevo por la jugada, y la reacción fue muy diferente a la que había dado en un principio: “Es un lance del juego, pero luego no me deja participar porque estaba KO, pero para eso está el VAR, para corregir las cosas que no se ven en un primer momento”.
“Sabe que (Vinícius) no llega al balón y se tira al bulto y al rechace. Si no hubiera habido segunda jugada, se puede dejar, pero estaba a medio metro y no me deja participar”, enfatizó el guardameta.
Con el resultado, la ventaja de Real Madrid sobre su escolta Barcelona en la cima de LaLiga se redujo a tan solo un punto, dado que el sábado los Culés habían goleado a Athletic Club por 4-0 en su regreso al Camp Nou. En la próxima jornada, el Merengue visitará a Girona, mientras que el Blaugrana volverá a su estadio para recibir a Alavés.
