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Héctor Herrera y el Atlético más incierto de Simeone

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El golazo que no pudo completar Héctor Herrera (0:33)

Héctor Herrera tuvo la de poner arriba al Atlético de Madrid, al minuto 19 del primer tiempo, pero el arquero de Cultural Leonesa desvió el tiro a portería del mexicano, en las eliminatorias de la Copa del Rey. (0:33)

MADRID -- Héctor Herrera no la pasa bien en el Atlético de Madrid. El mexicano lleva 833 minutos en LaLiga en 14 partidos, nueve de ellos como titular con los colchoneros, que se ubican en quinto lugar a diez puntos del líder Real Madrid, al que visitan el sábado.

No ha habido argumento más indiscutible que las victorias en el Atlético de Madrid de Diego Simeone, ante un momento desconocido, con muchas más dudas que certezas, porque ya no gana como antes, ni siquiera la mitad de los partidos disputados hasta ahora en esta temporada, 13 de 30 entre todas las competiciones, que imposibilitan o comprometen sus objetivos de este curso, a falta aún de casi media campaña.

El empate a nada con el Leganés, un 0-0 tan dañino en la clasificación de la Liga como en la confianza del equipo, incide en unos registros irrepetibles a lo largo de toda la era del técnico argentino en el conjunto rojiblanco, alejado de las cifras de triunfos que lo hicieron irrumpir en lo más alto.

Segundo en la Supercopa de España disputada en Arabia Saudí, con la final perdida en los penaltis ante el Real Madrid tras el 0-0; fuera de la Copa del Rey con un sonrojante 2-1 en León contra la Cultural; a diez puntos de la cima del campeonato y a la espera del Liverpool en los octavos de final de la Liga de Campeones, el Atlético ha ganado el 43,3 por ciento de sus duelos oficiales: 13 de 30. Ha empatado once (un 36,6 por ciento), ha perdido seis (un 20 por ciento), ha marcado 34 goles (1,13 de media) y ha recibido 23 (0,76 por encuentro).

Jamás, ni siquiera en el semestre posterior a su llegada, a mitad del curso 2011-12, el Atlético había asumido una productividad menor a las órdenes de Simeone. Ni en 2011-12 (19 triunfos en 31 choques, lo que supone un 61 por ciento de victorias) ni en 2012-13 (35 de 56, un 62 por ciento) ni en 2013-14 (42 de 61, un 68 por ciento) ni en 2014-15 (31 de 56, un 55 por ciento) ni en 2015-16 (37 de 57, un 64 por ciento) ni en 2016-17 (35 de 58, un 60 por ciento) ni en 2017-18 (34 de 59, un 57 por ciento) ni el pasado curso: 30 de 51 y un 58 por ciento de duelos ganados.

Mientras crecen sobre todo sus empates -el 36 por ciento en esta campaña por el 27 de la peor en ese sentido en 2017-18-, los 100 últimos partidos oficiales también confirman esa tendencia: 53 victorias, 28 empates y 19 derrotas. Un 53 por ciento de triunfos que también está por debajo sustancialmente del promedio de sus 359 encuentros anteriores, con un 62 por ciento de éxito, al vencer 223 de esos encuentros.

"La gente viene a ver a su equipo ganar y cuando las cosas no salen bien obviamente está crítica. A nosotros nos responsabiliza, nos genera ocupación y nos posiciona en un lugar de buscar soluciones. Como entrenador, tengo que buscar soluciones", expuso tras el 0-0 dominical frente al Leganés, que redundó en un problema de gol, pero aún más en todo los aspectos ofensivos, sobre todo de generar oportunidades.

Ganar es una palabra clave en el discurso de Simeone, incluida esta temporada, cuando quizá más se ha abierto el debate en torno a su figura. A "jugar bien o mal, pero ganar", se refirió el pasado miércoles, antes del golpetazo sufrido en León. De su "responsabilidad" para "buscar las mejores soluciones para que todo vuelva a la naturalidad, que es ganar", habló a inicios del pasado diciembre. "La gente quiere ganar. Viene al campo a ver a su equipo ganar. Y si gana se va contenta y si no gana no se va contenta", dijo tras el 2-0 al Athletic, en octubre.

Desde sus victorias, 276 en 459 encuentros como técnico rojiblanco (ha ganado un 60 por ciento de sus partidos, 17 puntos por encima de la actual temporada) y que incluyen siete títulos en ocho años, Simeone ha respondido contra las dudas, frente a los debates sobre el estilo o ante las críticas a sus planteamientos que han surgido sobre todo en los últimos tiempos, más aún en la actual temporada, cuando gana menos que nunca en el banquillo del Atlético y cuando rebusca aún el nivel que se proponía para su equipo a comienzos de esta campaña.

"Nos ocupa siempre buscar potenciar lo que tenemos (...) Si nos vamos dos años atrás, no generábamos tantas situaciones de gol y no teníamos tampoco un juego asociativo para poder iniciar el juego, pero éramos más contundentes. Aquel equipo necesitaba tener menos transiciones, menos juego asociativo, y ser más contundente y participar más en una forma de juego. Este equipo necesita otra forma de juego. Y en ese camino estamos, lo que comenté hace bastante y que no les gusta: la transición, claro", indicó el pasado sábado.

Mientras, el Atlético ya ha dejado atrás dos objetivos. "Trabajar, buscar alternativas y soluciones. Y entre las decisiones que nos toca tomar, elegir lo que mejor vea para el equipo y lo que mejor le hace al equipo. Tengo por delante una semana importante para poder trabajar y recuperar un poco la calma, que es necesaria en el fútbol", resume Simeone. Necesita victorias.