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Quique Setién y José Bordalás reeditan su agria rivalidad

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Barcelona, Setién y el delantero que urge (3:37)

El club blaugrana no puede apostar por una gran contratación tras la ausencia de Dembelé y el cierre de la temporada parece más que difícil. (3:37)

BARCELONA -- El duelo entre Barcelona y Getafe de este sábado en el Camp Nou significará un nuevo cara a cara entre Quique Setién y José Bordalás, entrenadores de ambos equipos y cuya relación no puede decirse que sea, precisamente, amistosa. Y es que si en los últimos tiempos, cuando se enfrentaron dirigiendo a Betis y Getafe, el ambiente entre ellos se suavizó, en el pasado fue más que tirante.

Defensor de un estilo ofensivo y de pocas interrupciones, Setién afeó en su momento las estrategias de Bordalás, quien acabó por responderle para convertirse ambos en antagónicos innegociables. “Nos ha ganado un equipo que no lo ha merecido. Me cabrea ver a jugadores perder el tiempo y espero que el Alcorcón no ascienda porque da pena verlo. Es un rival complicado porque ni juega ni deja jugar; solo interrumpe y pierde el tiempo”, disparó el hoy técnico del Barça en abril de 2013, cuando al frente del Lugo, en Segunda División, perdió con el Alcorcón (0-1) que dirigía el ahora entrenador del Getafe, quien en aquel momento no entró en polémica... Pero que tiempo después no se callaría.

Al cabo de un año y medio, en noviembre de 2014, el Alcorcón venció como local por el mismo 1-0 y Setién volvió a quejarse amargamente del rival. “Este equipo (el Alcorcón) tiene líos con todos, no solo conmigo, y será por algo. Aquí no se ha jugado un partido, yo lo interpreto como otra cosa porque no ha habido continuidad, con cierta asiduidad ha habido interrupciones, líos y para nosotros no es como los que acostumbramos a jugar”, se quejó el técnico del Lugo. Y ahí ya fue contestado por Bordalás. “Es una falta de respeto gravísima e insto a quien corresponda, Federación, Liga o AFE, a tomar cartas en el asunto para cortar estos comentarios”, sentenció, destacando que, al final, “lo importante es que ha ganado el equipo que más ha querido ganar, el que más ha buscado la victoria y el que le ha echado más pelotas”.

Con sus cambios de banquillo las cosas no mejoraron y encontrándose como entrenadores de Betis y Getafe, tras un empate (2-2) en el Villamarín, en noviembre de 2017, Setién despreció al rival sin disimulo. “Es lamentable y me hierve... El Getafe es el equipo que más faltas hace, que más corta el juego y pierde el tiempo. Estas cosas hay que mirarlas porque el árbitros tienen que hacer algo con esto; no puede permitirse que solo se jueguen 25 minutos por parte porque esto no es fútbol, es otra cosa”, bramó el entrenador verdiblanco, a lo que el rival se limitó a “celebrar el resultado, que lo hemos merecido” para, a partir de ahí no volver a cruzar palabra entre ellos.

Al cabo de cinco meses (abril de 2018), en Madrid, Bordalás ya no saludó a Setién, como es habitual entre los técnicos, antes de comenzar el Getafe-Betis de Liga, que venció el equipo andaluz por 0-1. Volvió a evitarle al acabar el partido, furioso tras un gol no concedido a su equipo en tiempo añadido, y al cabo del cual el técnico visitante cortó ya de raíz cualquier comentario. “Hemos venido a jugar a fútbol; el Getafe es un gran equipo” sentenció, apartando del plano viejas polémicas aunque mostrándose, por parte de ambos, que su relación personal es inexistente.

De hecho, esta misma semana y durante una entrevista a la cadena Ser, el técnico del equipo madrileño refirió que Setién “es un magnífico entrenador” pero admitió que se sintió dolido por los comentarios que le dedicó en el pasado. “Puede ser...”, cortó, lacónicamente, cuando se le preguntó si entendía que Setién le había faltado el respeto y reconoció que no felicitó a su rival por su fichaje por el Barça “porque no tenemos relación como para ello”.

Amigos, desde luego, no son.