El equipo del norte francés se encuentra un punto por encima del campeón defensor con dos tercios de la temporada disputada.
En la pasada temporada, PSG obtuvo un hito histórico: ganó su primera Champions League y la acompañó de todos los títulos por los que compitió. Dejó atrás los tiempos en los que se dedicaba a comprar las más grandes figuras para luego ver cómo congeniarían y cambió la receta: un entrenador de primer nivel como Luis Enrique e inversión en jugadores jóvenes locales para formar una buena estructura colectiva. Así también confiaba en ganar todo esta temporada, pero irrumpió un competidor inesperado que lo dejó, tras 22 jornadas (de 34 ) en el segundo lugar de la Ligue 1. Hoy, el líder del fútbol francés es Lens.
El equipo del norte de Francia se ilusiona con desbancar al campeón de las últimas cuatro ediciones del torneo. El último que logró el título antes de la seguidilla de PSG fue su máximo rival, Lille, solo seis años después de consolidarse de nuevo en la primera división. De todos modos, esta no es la primera vez que Lens se permite soñar con este hito: ya acumula varias campañas en las que incomodó al conjunto parisino, pero en ninguna tuvo una oportunidad tan clara como esta.
Bajo la conducción de Pierre Sage, cuya única experiencia previa como entrenador había sido durante 14 meses en Lyon, los Sangre y Oro saben que se necesita rozar la perfección para seguirle el pulso a PSG, y están haciendo todo lo posible. Hoy se encuentran un punto arriba de los de Luis Enrique al cabo de 22 fechas. Llegaron a la punta gracias a una racha impresionante: ganaron 14 de los últimos 15 partidos (11 de 12 en Ligue 1).
Lo consiguió a partir de nutrir a un plantel mayormente joven con futbolistas experimentados que necesitaban un cambio de aire, y les sacó un rendimiento que pocos observadores esperaban ver.
El modelo para volver
La reconstrucción de Lens, un equipo que supo causar sensación a finales de los 90 y comienzos de los 2000, no fue una sorpresa total como aquella campaña de Brest de hace dos temporadas, sino que vio un crecimiento sostenido en el tiempo. El equipo obtuvo su única Ligue 1 durante ese período, en la temporada 1997/98, y se había acostumbrado a jugar copas europeas, pero luego encontró cada vez más difícil sostenerse en la primera división, lo que llevó a un estatus de un equipo "ascensor" durante la pasada década.
El punto de inflexión fue la adquisición del club por parte del fondo luxemburgués Solferino, liderado por el empresario Joseph Oughourlian. Con la misión de sanar la delicada economía de la institución luego de tres décadas bajo el histórico Gervais Martel, el nuevo dueño hizo grandes inversiones para primero estabilizar a Lens y luego competir por volver a la división de honor. Para este último objetivo también le sonrió la fortuna: el equipo ascendió en la temporada 2019/20, que fue interrumpida por la pandemia de COVID-19, porque marchaba segundo a falta de 10 partidos en el momento del corte.
Oughourlian aprovechó este guiño de la suerte y le sacó todo el jugo posible. Con el aval del técnico Franck Haise, el club se preparó para el regreso a la Ligue 1 como para quedarse un largo rato ahí, e incorporó a figuras como Seko Fofana, Gaël Kakuta, Arnaud Kalimuendo, Loïc Badé, Jonathan Clauss y el argentino Facundo Medina. El resultado fue un séptimo puesto que sorprendió a propios y extraños, y del que el equipo rara vez se bajó en los años posteriores.
El primer gran asalto
Lens revalidó ese buen primer curso con otro séptimo puesto al año siguiente, pero después dio un paso aún más grande. Decidido a no volver a ceder el trono de la liga francesa y en busca de la Champions, PSG rompió el mercado y sumó a Lionel Messi a un ataque que ya contaba con Neymar y Kylian Mbappé, y luego de un primer año decepcionante, salió decidido a corregir los errores iniciales de la mano de Christophe Galtier. Pero durante toda esa temporada 2022/23 encontró en los Sangre y Oro a un competidor incansable, que lo obligaba a no desconcentrarse de más o perder la liga de manera humillante.
Finalmente, aunque volvió a decepcionar en Europa, el equipo parisino alcanzó el estándar mínimo y conquistó la Ligue 1, pero solo por un punto de ventaja sobre los de Haise. No habrán conseguido aquella histórica liga, pero no por eso la temporada no fue histórica: clasificaron a la Champions League por tercera vez en toda la historia del club, y la primera en 21 años. Y por si fuera poco, en esa campaña continental se dieron el lujo de vencer nada menos que a Arsenal en su primer partido como local. Sin embargo, aquel triunfo no alcanzó para avanzar a octavos, y en la liga volvió al séptimo lugar.
Reconstrucción constante
Con el paso de los años Lens no pudo mantener un equipo que amenace a PSG en la lucha por el título todos los años como en aquella mágica 2022/23, pero sí se pudo sostener en los puestos altos del campeonato: su peor posición desde el ascenso fue un octavo puesto en la última temporada, en manos del inglés Will Still.
El gran motivo por el cual el club puede seguir siendo competitivo reside en gran medida en su capacidad en el mercado de pases. La gestión de Oughourlian ha recibido elogios por las grandes ventas que sacó de jugadores como Cheick Doucouré (21 millones de euros a Crystal Palace), Loïs Openda (43 millones a RB Leipzig), Abdukodir Khusanov (40 millones a Manchester City), Kevin Danso (25 millones a Tottenham) y Medina (22 millones a Olympique de Marsella) entre otros.
La clave de la institución en estuvo en escalonar estas ventas para que el equipo no se desarme repentinamente, y en su reemplazo eligió apostar por futbolistas que sobre el papel parecen menos atractivos o lejos de su mejor momento, como Przemyslaw Frankowski, Elye Wahi, Malang Sarr y más recientemente Florian Thauvin y Odsonne Édouard, para que sus entrenadores obtengan un rendimiento sobresaliente de ellos. En particular Sage, que llegó en la actual temporada luego de un muy buen trabajo en Lyon, consiguió que el capitán Adrien Thomasson, de 32 años, lidere el ranking de asistencias en la Ligue 1 y le sacó el jugo a Thauvin, que volvió a Francia tras cuatro años, al extremo Wesley Saïd y al lateral izquierdo Matthieu Udol, a quien ESPN eligió como el mejor jugador de la liga francesa en diciembre.
Claro está, para que Lens se permita soñar con recuperar el título que le es esquivo hace 28 años también necesitaba un tropiezo del insaciable PSG. Y lejos de consolidarse tras ganar un histórico sextete, los de Luis Enrique han sido irregulares. Perdieron tres partidos, contra Rennes, Monaco y Marsella y ya no parecen imbatibles.
Todavía falta mucho para definir lo que será una de las ligas más disputadas de los últimos años, pero sobran los motivos para la ilusión de ver un nuevo campeón de Francia este año.
