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La historia de Claudio Ariel Rojas, el único guatemalteco campeón con River Plate

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Claudio Rojas: "Ariel Ortega te jugaba igual en la esquina de la casa que en la Bombonera" (1:47)

El exjugador de River Plate habla sobre el talento del "Burrito" Ortega en las divisiones inferiores del equipo rioplatense. (1:47)

Cuando se escucha el nombre de Claudio Ariel Rojas automáticamente vienen a la mente de cualquier futbolero los regates, aquellos pincelazos de buen fútbol que emocionaban a propios y extraños en su paso por los equipos más importantes de Guatemala: Comunicaciones FC y CSD Municipal.

El talentoso volante ganó títulos con ambos equipos -cinco de blanco y tres de rojo-. Eso sí, su historia deportiva va más allá del territorio nacional y empezó en uno de los clubes con más tradición en el mundo: River Plate, de Argentina.

Claudio Rojas nació en la ciudad de Guatemala en 1973 y dos años después se trasladó a Argentina con su familia. Desde temprana edad ingresó en las categorías inferiores de River, en donde tuvo compañeros de la talla de Matías Almeyda, Marcelo ‘Muñeco’ Gallardo, Facundo Villalba, Ariel “el Burrito” Ortega, entre otros.

Club Atlético River Plate

“Matías Almeyda, es un hermano. Somos casi de la misma edad, Marcelo es tres años menor que nosotros. Vivimos muchas cosas en las divisiones inferiores hasta que llegamos a primera y fuimos campeones. Es un éxito personal y grupal que no tiene palabras. Ariel Ortega era una cosa impresionante. Él jugaba en la bombonera como lo hacía en la calle con una pelota de plástico. Mostraba esa sonrisa, esa gambeta, ese regate. Lo tenía todo, era un diferente”.

Debutó en Primera División a la edad de 19 años, en la temporada 1993, bajo el mando del entrenador Daniel Passarella. “Cuando debuté y empecé a jugar lo hacía de volante por la izquierda. Marcelo era el más definido como enganche. Ariel, a veces, jugaba más por la derecha y Enzo Francescoli se convirtió como un falso delantero. A veces nos marcan como diez a todos, pero Passarella lo supo ver y analizar inteligente”. El guatemalteco jugó las temporadas 1993-1994 con el club Millonario y en ambas salió campeón.

“Leo Estrada, fue una persona que nos marcó bastante con su experiencia y él nos guiaba. Nosotros llegamos a un plantel con muchas estrellas; Sergio Goycochea, Ernesto Corti, Hernán Díaz, Fernando Gamboa. Por un tiempo estuvimos con Enzo Francescoli, y con Ramón Díaz. Nos tuvimos que acoplar con ellos y el resulto fue exitoso”, explicó Rojas donde compartió plantel también con Hernán Crespo.

Los superclásicos

“La experiencia de los clásicos es única, porque no cualquiera puede estar en un estadio donde realmente tiembla la cancha. Nunca lo había vivido en carne propia, pero realmente es así. Miras los cuatro costados y es un mundo de gente. Es una gran responsabilidad hacer bien las cosas por vos y por la gente. Son momentos únicos. Jugar los superclásicos y salir campeón con River Plate es una sensación increíble”. El guatemalteco jugó cuatro superclásicos.

“Las personas que lo ven tienen otra forma de vivirlo. Yo conozco mucha gente que, en su presupuesto mensual ya va incluido el pago del boleto para el estadio. Hay personas que si su equipo pierde no sale de su casa durante la semana, pero si lo ganaste lo disfrutas al triple. No importan si juegan lunes o domingo, igual el estadio va a estar lleno. Es una pasión única”.

Para Claudio Rojas no hay palabras para describir la sensación de jugar en el Estadio Monumental. “Llegaba, jugaba, salía del estadio y seguía sin entender lo que pasaba. Era único”.

Su deseo de entrenar

El exriver espera seguir los pasos exitosos de sus compañeros millonarios en el banquillo. “A título personal es muy importante. Me gustaría estar enfrente de un plantel para enseñar a los jóvenes, y guiarlos. Marcelo ha realizado un trabajo increíble, y aún le falta un tramo por recorrer. Lo mismo con Matías Almeyda. Han hecho cosas impresionantes. Es de aplaudir por todos los éxitos que ha logrado”. Tras su paso en River Plate, jugó en San Lorenzo de Almagro y en Instituto de Córdoba, para después regresar a Guatemala y jugar con Comunicaciones.

“Me comentan que estoy en el museo de River Plate y eso me llena el alma, me satisface un montón. El cariño es lo que me quedó hoy en día. Es el cariño reciproco que hay con la gente y eso no tiene palabras. No solo con las personas de River también con las de Comunicaciones y Municipal”, concluyó Claudio Rojas.