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El 'Razor', sin recuerdos de la gresca de Querétaro y sin boleto para la final del Atlas

'Razor', aficionado del Atlas, sigue presentando secuelas de la golpiza que sufrió en Querétaro y prefiere mantenerse al margen ya que "no recuerda nada", señala su madre

Esteban Hernández, alias el 'Razor', despertó sin recordar nada. El integrante del grupo de animación del Atlas fue el último de los 26 lesionados del Estadio Corregidora, del pasado 5 de marzo, que salió del hospital en Querétaro. Todavía con secuelas, declina dar entrevistas, debido a que “no recuerda nada” y se encuentra en búsqueda de un boleto para la final, contra Pachuca, “y quien sabe si me lo dejen entrar”.

“Mi hijo ya no quiere dar entrevistas, porque, como dice, no se acuerda de nada”, comentó la mamá del 'Razor', María Guadalupe, cuando se le preguntó por la salud de su hijo a unos días de una nueva final del Atlas y a poco más de dos meses de la trifulca en Querétaro.

El 'Razor', como se le conoce entre los integrantes de la Fiel rojinegra, es el chico que tiene tatuado el escudo del Atlas en el pecho y que fue brutalmente golpeado en el Estadio Corregidora, el pasado 5 de marzo. Estuvo 12 días internado en un hospital de Querétaro y más de uno pensó que “no la libraba”. Sigue con vida, y con secuelas: problemas de equilibrio y habla, todavía no termina la rehabilitación.

El aficionado del Atlas, que espera un hijo, despertó sin recordar nada. En la Fiscalía de Querétaro y Jalisco le han preguntado cómo inició la gresca entre aficionados rojinegros y de Gallos o cómo fue que acabó zapateado entre decenas de personas, pero en su mente no existe registro del momento en que casi pierde la vida.

En la gresca, además de la memoria, Esteban Hernández también perdió sus identificaciones, por lo que no pudo ingresar al partido de semifinales, entre rojinegros y Tigres, debido a que se exige un comprobante de identidad para poder dar de alta el Fan ID.

En la final, busca la forma de conseguir un boleto, una opción para ingresar al estadio y ver “bicampeón al Atlas”, el equipo por el que casi pierde la vida.

“No tiene boleto, estamos viendo cómo le hacemos”, comenta María Guadalupe, mamá del 'Razor'.