La novela por el delantero centro de Cruz Azul para el Clausura 2026 comenzó con Miguel Borja, luego Joao Pedro y al final, 'Nico' Ibáñez, quien terminó por arreglarse con La Máquina
A falta de dos minutos para el cierre de fichajes, apareció la figura de Nico Ibáñez en los registros de Cruz Azul publicados en el portal de la Liga MX. Ese fue el fin de una tortuosa búsqueda de un centro delantero, en la que pasaron nombres como el de Miguel Borja y Joao Pedro, tras la salida de Ángel Sepúlveda.
La novela por el delantero centro de Cruz Azul para el Clausura 2026 comenzó con Miguel Borja. El colombiano fue un fichaje fallido; el mismo exjugador de River Plate lo presentía al no querer firmar una foto en la que aparecía con la playera celeste sino hasta que tuviera todo cerrado con los cementeros.
El capítulo del 'Colibrí'
Como una mala broma, Borja arribó a la Ciudad de México un 28 de diciembre, el día de los Santos Inocentes. No podía anunciar su arribo oficial debido a que debía esperar el fin de su contrato con River Plate, marcado para el 31 de diciembre de 2025 a las 00:00 horas.
Ya como agente libre, Miguel Borja comenzó a entrenar en las instalaciones de La Noria en 2026, enfundado en los colores de la Máquina. Ante la demora de su inscripción ante la Liga MX, el colombiano decidió regresar a su país el 13 de enero, lo que representó la primera alerta en la negociación con el atacante.
Miguel Borja volvió a México y estuvo en el palco presidencial del Estadio Cuauhtémoc durante el encuentro entre Cruz Azul y Puebla el 17 de enero. Parecía que su llegada a la Máquina era inminente; sin embargo, el 22 de enero el colombiano dejó de nueva cuenta la Ciudad de México para aceptar una oferta del Al-Wasl de Emiratos Árabes Unidos, equipo que lo presentó un día después.
Joao Pedro, una ilusión
Después del fichaje fallido de Miguel Borja, Cruz Azul salió al mercado para buscar, de nueva cuenta, a su hombre gol. En el panorama apareció Joao Pedro, actual campeón de goleo del futbol mexicano, por quien comenzaron las pláticas el 30 de enero, justo el día en el que la Máquina enfrentó a Juárez en la cuarta jornada del Clausura 2026.
Las negociaciones entre Cruz Azul y Atlético de San Luis se alargaron. La reciente renovación de Joao Pedro con los tuneros hasta 2027, aunado al valor de una cláusula de rescisión cotizada en cinco millones de dólares y la edad del atacante, dificultaron las negociaciones entre ambos clubes.
La paciencia de 'Nico' Ibáñez
Mientras Cruz Azul negociaba con Atlético de San Luis por el pase de Joao Pedro, en la mesa de la Máquina apareció el nombre de Nicolás Ibáñez como una alternativa en caso de no avanzar con la transferencia del atacante de los tuneros, situación que finalmente ocurrió. Desde el 2 de febrero, el nombre del argentino naturalizado mexicano recorría los pasillos de la cementera.
Ya con los días contados para el cierre de registros de la Liga MX, Cruz Azul lanzó la primera oferta formal a Tigres por Nicolás Ibáñez el 6 de febrero, cuando Joao Pedro ya no era opción. A la par de las pláticas entre la Máquina y Tigres, el atacante negoció su salida con los felinos.
El 9 de febrero de 2026 hubo un acuerdo entre Cruz Azul y Tigres, e incluso se compraron los boletos para que Nicolás Ibáñez llegara el lunes a la Ciudad de México. No obstante, como suele pasar en la Máquina Celeste, todo se complicó en las últimas horas.
Cruz Azul y Tigres afinaron los detalles restantes alrededor de las 21:00 horas. Ante la premura, la Máquina solicitó a Nicolás Ibáñez priorizar el tema de firmas y papeleo para darlo de alta ante la Liga MX antes de que finalizara el día, lo que impidió que el argentino viajara a la Ciudad de México ese mismo lunes.
Ya en los últimos minutos del 9 de febrero, justo antes de que cerrara el mercado, Nicolás Ibáñez apareció registrado como jugador de Cruz Azul. En un inicio, el argentino figuró con la playera de Tigres y el dorsal ‘9’, pero poco después la imagen se actualizó con la indumentaria de la Máquina y el ‘7’. Fue el fin de la novela.
