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Efraín Juárez, de los nervios a la euforia en voltereta de Pumas

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Efraín Juárez: "Siempre confié en el equipo". (3:50)

Declaraciones del DT de Pumas tras la victoria ante Puebla, que los coloca como sublíderes del torneo. (3:50)

Así vivió el técnico auriazul una noche de emociones intensas en el Estadio Cuauhtémoc.


Efraín Juárez vivió una auténtica montaña rusa emocional en el Estadio Cuauhtémoc. El técnico de Pumas pasó del enojo y los nervios a una euforia desbordada después de que su equipo remontara una desventaja de dos goles para imponerse 2-3 al Puebla.

Desde el arranque, Juárez sabía que las miradas estaban puestas sobre él. Con su ya tradicional atuendo completamente negro, salió de la banca apenas sonó el silbatazo inicial y comenzó a aplaudir a sus jugadores. Durante los 90 minutos, no volvió a sentarse.

La forma en que vive los partidos es particular: se cruza de brazos, analiza, debate y, cuando necesita respuestas, mira a sus hombres de confianza: Luis Pérez y Álex Larrea. Larrea se encarga de las jugadas a balón parado, mientras que Pérez dialoga constantemente con Efraín para ajustar sobre la marcha.

El técnico sufrió especialmente después de los dos goles del Puebla. La frustración era evidente. A la distancia, hizo señas a Keylor Navas, quien respondió que estaba bien, y de inmediato ordenó salir con pelotazo tras el saque en medio campo.

Juárez también se mostró inquieto por el desempeño defensivo en la banda derecha. Rodrigo López, jugando fuera de posición como lateral, necesitó apoyo constante. El entrenador insistió una y otra vez a Alan Medina en formar el dos contra uno, aunque igual sufrieron con las incursiones de Emiliano Gómez.

El gol de Memo Martínez al cierre del primer tiempo fue un respiro. Pareció cambiar el ánimo y, seguramente, la charla del descanso. En el complemento, Pumas cambió el rostro… y Juárez también. Fiel a su estilo intenso y exigente, guió la remontada: primero con un penal sancionado vía VAR y después con el ingreso oportuno de Juninho, quien terminó marcando el tanto de la victoria.

Cuando el brasileño anotó, Juárez celebró primero en solitario, con un gesto contenido pero elocuente. Luego llegó el abrazo con el propio Juninho, seguido por el resto del equipo.

Con el reloj consumiéndose, Efraín Juárez finalmente respiró. Pumas salió del Cuauhtémoc con tres puntos, una remontada vibrante y su calidad de invicto intacta. En solo 90 minutos, el estratega pasó de los nervios más intensos a una euforia plena.

Efraín Juárez: Siempre confíe en el equipo, en mi club y directiva

Al término del encuentro, el estratega de Pumas aseguró que nunca dudó de sus jugadores. Aunque evitó revelar lo que habló con ellos en el vestidor durante el medio tiempo, destacó la manera en que el equipo reaccionó para remontar el marcador.

“Siempre confié en el equipo. Hay cosas que se quedan en el vestidor. He confiado en mi club, en mi directiva y he tratado de mantenerme ecuánime en todos los minutos. El partido tiene 90 y tantos minutos; ya nos pasó en contra. El equipo mostró carácter y resiliencia, y deben sentirse orgullosos de lo que pasó hoy”, señaló Efraín Juárez.

El técnico auriazul también dejó claro que no se engancha con lo que se dice del club o de él en redes sociales y en los medios. Aseguró que su tranquilidad proviene de lo que observa diariamente dentro del vestidor y de la entrega de sus jugadores.

“No, no tengo nada que reprochar. No voy a cuestionar la opinión de una persona. Al interior sé lo que pasa en mi club, con mis jugadores. Afuera no controlo nada; cada quien tiene su opinión y depende de cómo veas el vaso”, apuntó Juárez.