El expresidente de la FMF considera que México se llevará las palmas como anfitrión de la Copa del Mundo
MÉXICO -- Justino Compeán, ex presidente de la Federación Mexicana de Futbol, fue uno de los personajes inmiscuidos en las negociaciones para que México volviera a ser sede de la Copa del Mundo, ahora junto con Estados Unidos y Canadá. Compeán asegura que la afición recordará más la inauguración del certamen, que la final que se jugará en Nueva York.
“Ahora la FIFA pide que le entreguen el estadio, y ellos hacen todo. Porque la industria del futbol creció mucho, la FIFA es la Federación más exitosa, el Mundial es el de mayor audiencia. Nos vamos a llevar las palmas con la afición, la afición mexicana tenemos algo, desde ser anfitriones, tratar bien a los invitados, no importa el rival, somos amigos, somos aficionados del futbol, vamos a disfrutar muchísimo, aunque la gran final es en Estados Unidos, en Nueva York, la gente se acordará más de la inauguración que de la final”, aseguró Justino Compeán, ex presidente de la Federación Mexicana de Futbol, durante un homenaje que se le realizó en la sede del máximo organismos el balompié mexicano.
Justino Compeán recordó el proceso que siguió México para primero ser sede de la Copa del Mundo 2026 y luego quedarse con la inauguración del certamen que se celebrará el próximo 11 de junio.
“Orgulloso de que México sea por tercera vez anfitrión. Ha hecho una gran labor el señor Azcárraga Jean para conseguir primero el grupo del Mundial, luego los partidos que dejó Edmonton (Canadá), después se consiguió la inauguración, después el patrocinio para la remodelación. En México será fabuloso, en estos tiempos problemáticos, tener un verano con esperanzas, todos unidos, con la familia, con un objetivo, de pasar un verano bellisimo, me llena de orgullo que México sea sede”, compartió Justino Compeán.
Además de la Copa del Mundo, entre los logros de la gestión de Justino Compeán está el segundo título de México en el Mundial Sub-17, en 2011, y la medalla de oro que ganó el Tricolor en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
“Así como hay triunfos, hay tropiezos, el tropiezo más grande fue el de ir a un repechaje para la Copa del Mundo”, finalizó.
