"La discriminación no tiene lugar en el futbol”, fue el mensaje que apareció en las pantallas del Estadio Banorte cuando se detuvo el partido.
El balón se detuvo en el Estadio Cuauhtémoc y el Estadio Banorte, en medio del partido. El motivo: se puso en marcha el protocolo antidiscriminación, después de que la afición de ambos estadios insistiera en el grito discriminatorio. Ahora, se analizan posibles sanciones a América y Cruz Azul por ese hecho.
Las pantallas del Estadio Banorte se iluminaron en el segundo tiempo con el anuncio: “El árbitro ha detenido el partido por gritos discriminatorios”. Eso fue consecuencia de que el público insistía en hacer el grito discriminatorio cada vez que despejaba el arquero del Nashville FC, Brian Schwake.
“Si este comportamiento continúa, serás expulsado del estadio, el partido podrá ser suspendido o abandonado y no habrá reembolsos. La discriminación no tiene lugar en el futbol”, complementaba el anuncio que se presentó en las pantallas.
De acuerdo a fuentes consultadas, la Concacaf ya analiza las posibles sanciones por ese tipo de actos. En este tipo de casos, se debe de seguir un proceso, en el que primero se revisan los reportes de los oficiales de partido y son trasladados al Comité Disciplinario del máximo organismo de la confederación.
El Comité Disciplinario de la Concacaf será el que definirá qué pasos a seguir, en caso de que se considere alguna sanción para los clubes inmiscuidos, en este caso América y Cruz Azul. Un proceso que ya está en marcha.
En la Concacaf, en cada uno de sus torneos, se pone en práctica una campaña que reza: “lo que está mal, está mal”, y con la cual invita a los aficionados que asisten a sus partidos a no caer en conductas indeseables o discriminatorias, que podrían atraer sanciones a ellos mismos o a los clubes.
En más de una ocasión se han presentado este tipo de conductas en partidos de la Selección Mexicana o clubes mexicanos, lo que ha provocado multas millonarias en contra de los equipos de futbol.
