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La fórmula Ordiales-Siboldi

"El ahorro es poético porque es creador; el derroche no es poético porque es destructor".

Gilbert Chesterton.

En futbol, como en la vida, cada quien tiene su manera de matar pulgas.

Hay quienes arman planteles de equipos a golpe de billetazos, sacando la chequera sin límite y comprando como nuevo rico o, como dijo Alfredo Álvarez Cuevas en la Fiscalía General de la República (cuando aprovechó su “criterio de oportunidad”) “inflando” los valores de los futbolistas.

Y hay otros que, en cambio, sin desconocer la necesidad de hacer más fuerte a un equipo incorporando capital humano de calidad, procuran no volverse locos gastando dinero a diestra y siniestra.

El ex presidente norteamericano Ronald Reagan decía que “el dinero no puede comprar la felicidad, pero seguro que te conseguirá una mejor clase de recuerdos”.

Y así, muchos equipos han sido campeones con esa fórmula, de armarse a billetazos frente a otros que buscan limitar sus aspiraciones en base a inversiones precarias. Pero también han ocurrido tragedias de expectativa cuando a pesar de los billetazos se llega al fracaso.

En el mismo Cruz Azul se pueden ver los polos opuestos de este modelo. Aquel de Ricardo Peláez y Pedro Caixinha, que se gastó en dos torneos cerca de 80 millones de dólares, para conseguir apenas una Copa Mx y una Súper Copa, no se parece en nada al actual modelo austero de Jaime Ordiales y Robert Dante Siboldi, que todavía no llega a los 20 millones de inversión en los dos torneos que les ha tocado darle forma al plantel.

Metido en un torbellino de demandas judiciales, con un expediente armado en la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y entregado en forma de denuncia ante la Fiscalía General de la República, tres de los principales líderes históricos de la Cooperativa La Cruz Azul, Guillermo Héctor Álvarez Cuevas, José Alfredo Álvarez Cuevas y Víctor Manuel Garcés Rojo están hoy más preocupados por librar su situación legal para conservar su libertad primero y después sus posiciones de mando en la empresa, que en elegir el diseño del equipo.

Así que toda la responsabilidad la han delegado a dos profesionales como Ordiales y Siboldi, que se han acoplado muy bien a las necesidades de competir para que el equipo recobre grandeza y se coloque con posibilidades de ser campeón.

En el pasado Clausura 2020 el equipo era súper líder, el más ganador, el más goleador y el que tenía mejor diferencia hasta la jornada 10, cuando la pandemia detuvo el mundo.

Hoy que está compitiendo en el torneo Copa por México lleva dos victorias, ha combinado jóvenes con experimentados y cerró dos préstamos que serán útiles, aunque lleguen sin grandes reflectores: José Joaquín “Shaggy” Martínez e Ignacio Rivero. Las inversiones del préstamo son mínimas.

El torneo pasado llegaron seis refuerzos, en los que Cruz Azul apostó su inversión más importante, con costos estimados: Luis Romo, comprado al Querétaro en 6 millones de dólares; Sebastián Jurado, del Morelia (así pagó Fidel Kuri parte de su deuda con el banco dueño del Morelia) 5 millones; Jonathan Borja, préstamo; Alex Castro 2.1 millones; Lucas Passerini, 2.5 y Pablo Cepellini, 2.3 millones de dólares, haciendo un total de 17.9 millones, más la pequeña cantidad del préstamo por Borja. A eso habrá que sumarle los préstamos de este torneo, de Nacho Rivero y el “Shaggy” Martínez, que no elevan demasiado la cantidad.

En cambio, cuando la dupla Peláez-Caixinha armó el equipo en mayo de 2018, reventó el mercado con una inversión millonaria para competir en el Apertura 2018 y los dos torneos más que siguieron: Iván Marcone, 5.8 millones de dólares al Lanús de Argentina; Elías Hernández, 6.1 millones al León, Orbelín Pineda, 12 millones más otros dos por Alexis Gutiérrez, a Chivas; Roberto Alvarado e Igor Lichnovsky, 10 millones al Necaxa; Pablo Aguilar, 3.5 a Xolos; Milton Caraglio, 7.7 millones al Atlas; Andrés Rentería, 1.7 millones; Missael Domínguez, opción de 3.5 millones con Monterrey que ya se pagaron al comprar la opción; Jonathan Rodríguez, 10 millones al Santos y Yoshimar Yotún 3.7 millones de dólares a la MLS.

A la llegada de Ricardo Peláez a Chivas, para hacer dupla con el “Flaco” Luis Fernando Tena, la inversión volvió a desbordar el mercado, con casi 50 millones de dólares de inversión, con las siguientes adquisiciones:

  1. 14 millones de dólares por Víctor el “Pocho” Guzmán (operación que se cayó al salir dopado) al Pachuca.

  2. 12 millones de dólares por Uriel Antuna al Galaxy o a la MLS.

  3. 2 millones de dólares por José Madueña al Cruz Azul.

  4. 20 millones de dólares por el “Chicote” Calderón, Jesús Angulo y Alexis Peña al Necaxa.

  5. Y 3 millones de dólares por el “Gallito” Vázquez al Santos (pagados por un intercambio por el canterano Chiva de Alan Cervantes).

  6. Los resultados dirán, al término de este torneo o en los próximos, cuál de los dos modelos tiene mejores resultados.