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Orbelín Pineda: ¿Mago o charlatán?

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El Cruz Azul de Reynoso juega mejor que el de Siboldi (1:44)

El equipo solo va a superar la derrota ante Pumas cuando llegue a la final. (1:44)

Tiene un apodo bastante socorrido en el futbol y en algunos casos hasta inmerecido. Le dicen ‘Mago’ y ciertamente cuenta entre su repertorio con algunos destellos, los cuales se le apagan con frecuencia.

Por su amplio recorrido en Gallos, Chivas (donde fue multicampeón) y ahora Cruz Azul, podría pensarse que se trata de un veterano, pero apenas está próximo a cumplir 25 años.

Orbelín Pineda pide pista, de una vez por todas el ‘Mago’ quiere dejar constancia de que no se trata de una de tantas y tantas promesas que se extinguen con el tiempo. Es momento de ratificar que no estamos en presencia de un ‘charlatán’.

Desde el torneo pasado antes de la debacle celeste en Semifinales, el originario de Coyuca de Catalán, Guerrero, exhibe una plenitud futbolística que no pasa desapercibida, e incluso en Selección Nacional, Gerardo Martino lo ha contemplado como titular en algunos partidos.

Es un futbolista completo que puede desempeñarse en distintas demarcaciones. Tiene recuperación de balón, es generador, altamente capaz en el mano a mano, dispara de media distancia, pisa ambas áreas y cubre mucho terreno.

Su problema, como el de muchos futbolistas, es la regularidad. Orbelín se ha tardado en dar el salto de calidad que parece, finalmente está por consolidar.

Ya quedó fuera de unos Juegos Olímpicos (Río 2016) por una decisión incomprensible del entonces técnico Raúl Gutiérrez, por lo que el Mundial de Catar aparece como una nueva oportunidad que no puede dejar escapar.

Pineda está llamado a ser uno de los jugadores que encabecen el recambio generacional en el Tricolor, pues cuenta con todos los argumentos para convertirse en pieza importante del equipo de Martino y no en un simple complemento.

Orbelín no tiene alternativa: está prohibido que desaparezca por periodos tan prolongados. Los ‘Magos’ tienen la obligación de ratificar día a día sus virtudes, de lo contrario se convierten en simples charlatanes.