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Jaime Lozano y todo lo que vivió con el Tri en Tokio 2020 en 'Nos Ponemos las Pilas'

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Jaime Lozano, el extraño entrenador al que ya no le gusta jugar futbol (1:37)

El hombre que llevó a México al podio en Tokio 2022 cuenta sus nuevos hábitos. (1:37)

Apenas una semana después de su salida oficial como seleccionador del Tri Sub-23, Jaime Lozano charló con Fernando Palomo en un nuevo capítulo del podcast Nos Ponemos las Pilas.

Lozano describió como grata su experiencia en Tokio 2020, en lo personal, "Ver tanta gente que le ha dedicado su vida al deporte y estar en una competencia como los Juegos Olímpicos, para mí, el simple hecho de estar ya era impactante". Su amor por el olimpismo viene desde siempre Antes de que naciera, su padre Jaime Lozano Aguilar boxeó en los Juegos Olímpicos de México '68 y dejó el deporte pues le sacaron un riñón, pero entrenó a su hermano Sergio, también boxeador, para Múnich '72.

Por su fuerte trasfondo familiar ligado a Juegos Olímpicos, Lozano explica que de joven, "Los Juegos Olímpicos me gustaban más que hasta los mundiales". En Tokio, le encantó ver en el gimnasio a los boxeadores cubanos a las voleibolistas preparándose. Confesó ser fanático del tenis; aprovechó la oportunidad de tomarse foto junto al griego Stefanos Tsitsipas y los demás tenistas. También le pidió una foto al ex jugador de la NBA Yao Ming, pero no se siente mal que se la negó pues dice que a nadie más se la concedió.

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El basquetbolista que le negó una foto a Jaime Lozano en Tokio 2020

El entrenador mexicano cuenta el ambiente que vivió en la villa de atletas.

Incluso 'Jimmy' conoció al español, también ex astro de la NBA, Pau Gasol, y dice que lo más que le impresionó fue la humildad de todas las estrellas que fueron a competir a Tokio 2020. Citaba esa humildad para animar a los jugadores del Tri en julio y agosto rumbo a conquistar la medalla de bronce olímpica, "En su gran mayoría, casi todos los jugadores hacen un gran sacrificio para poder estar donde han llegado y se lo han ganado. Y yo se lo decía mucho en Juegos Olímpicos, "Los sueños se cumplen". Y ese "sueños se cumplen" para mí era ganar un oro. Pero se lo recordaba porque todos eran ganadores por el simple hecho de estar en un equipo de primera división y estar compitiendo en unos Juegos Olímpicos".

El entrenador mexicano dice que el ejercicio sigue siendo parte de su rutina diaria, junto a la meditación guiada. Sin embargo, ahora que está retirado como jugador y ha pasado a ser técnico, no le llama la atención jugar al futbol. "Verlo me encanta y puedo estar los fines de semana puedo estar pegado a la televisión todo el día desde la mañana hasta la noche viendo futbol y eso me apasiona y me encanta estar analizando, estar viendo. Pero ya jugarlo, difícilmente".

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El día que Guardiola arañó a Jaime Lozano

Un recuerdo de cuando Pep jugaba en Dorados.

El amor de Lozano por el futbol también se extiende a su gran colección de camisetas. Nos habló sobre cuáles va a colgar en su pared próximamente, ahora que su esposa le ha dado permiso de hacerlo, comenzando con la de Zinedine Zidane, la de la Selección Nacional de México y las de sus dos campeonatos con Pumas.

Lozano opinó sobre por qué existe la obsesión en México de que los buenos jugadores, como Diego Lainez, vayan a jugar a Europa si quieren llegar al próximo nivel, "Esas ligas tienen a los mejores entrenadores y por eso siguen creciendo los jugadores... Siempre se habla mucho de que las selecciones infantiles, juveniles de México compiten muy bien y que después damos, hay una brecha con posiblemente la sub-23 y después la Mayor. Y es que todos esos jugadores terminan en las mejores ligas y siguen creciendo. Y nosotros nos quedamos un poquito estancados en la liga de México - por lo que sea, porque somos muy caros, porque no nos ven tanto - llámese como se llame - ellos siguen creciendo y nosotros creo que nos quedamos en simplemente buenos y ellos llegan a ser muy buenos".

Lozano recordó su decepción hace 17 años cuando le informaron que quedaba fuera de la convocatoria de Ricardo La Volpe del Tri para Atenas 2004. Compartió que ha aprendido lecciones sobre cómo dar semejante mala noticia a sus jugadores, "Lo mejor es ser franco, pero no solamente en ese momento sino durante todo el proceso. Y el jugador difícilmente lo entenderá en ese momento. Pero lo agradecerá, no siempre, pero a futuro, que le hayas hablado con la verdad, que le hayas sido sincero, que trates de ser lo más justo aunque para los que juegan vas a ser justo y para los que no, difícilmente lo seas".

La redención sin duda ha llegado para Lozano, ahora con la presea olímpica que no ganó como futbolista y que su padre y tío no lograron ganar en el ring al representar a México. Se le escucha tranquilo, sabio y maduro mientras aguarda tomar su próximo paso como director técnico, en este mes cuando cumplirá 43 años. ¡No te pierdas el podcast!