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El dilema del Chucky Lozano: ¿Dinero o Mundial?

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Inevitable separación entre Chucky y San Diego FC (2:31)

Katia Castorena con el análisis de la salida del delantero mexicano del equipo de la MLS. (2:31)

Tras no entrar en planes de San Diego, si el Chucky Lozano quiere jugar el Mundial en México tendrá que tomar una decisión rápida sobre su futuro.


La presencia de Hirving “Chucky” Lozano en las instalaciones del San Diego FC la semana pasada levantó más de una ceja. A nivel local, se sabía que Lozano tenía muy complicada la vuelta al club. En octubre, un incidente dentro del plantel e involucrando al DT Mikey Varas lo mantuvo fuera de partidos clave durante la postemporada. El mexicano ofreció disculpas en sus redes y volvió a jugar. Pero la tensión seguía latente. En enero, ante la presencia de Lozano, se aclaró el tema de forma inmediata.

“Hemos comunicado a Hirving y a sus representantes que no será parte de los planes [de San Diego] en el futuro”, dijo Tyler Heaps, el director deportivo del club. “Estamos trabajando con él y sus representantes para encontrar la mejor solución y el mejor entorno para él en el futuro”, completó.

A cinco meses de la Copa del Mundo, Lozano, uno de los atacantes más laureados en la historia reciente de México, tendría que buscar jugar en su cuarto equipo desde el 2023. A nivel selección, el panorama es sencillo, pese a que “Chucky” suma casi tres años desde su último gol en competencia oficial: básicamente cualquier actividad regular le otorgará la convocatoria al Mundial, ante la falta de competencia en ataque.

Para hacerlo, deberá esperar que un equipo quiera pagar su salario anual: $7.6 millones de dólares, o bien, bajar sus pretensiones económicas para asegurar la actividad lo más pronto posible. ¿Qué elegirá?

MLS y Arabia: únicas opciones para cubrir su salario actual

Al anunciarse su fichaje por el San Diego FC, Lozano se convirtió en el primer Jugador Designado en la historia del club de expansión de MLS. Como tal, era acreedor a un salario más alto de la media, y el cuadro californiano le ofreció el quinto salario más alto de toda la liga, solamente detrás de jugadores como Lionel Messi y Son Heung-min.

En San Diego, Lozano fue parte de una historia sorprendente: sus 11 goles y nueve asistencias ayudaron a que el equipo llegara a las semifinales de MLS en su primer año de existencia. Aun así, “Chucky” no fue el mejor jugador del plantel, por mucho. El danés Anders Dreyer terminó la campaña con 19 goles y 17 asistencias, siendo finalista del trofeo por el Jugador Más Valioso (quedando detrás de Messi), y ganando el premio por el Jugador Nuevo del Año.

Hacia el final de la temporada, Lozano tuvo un encontronazo que, según reportes, hizo que Varas y gran parte del vestidor perdieran la buena relación que tenían con el mexicano. Irónicamente, Lozano anotó el último gol de la temporada del club, en la derrota de 3-1 ante Vancouver Whitecaps durante la Final de Conferencia Oeste.

El futuro de Lozano podría seguir en MLS, ya que Gerardo “Tata” Martino, su ex seleccionador con México, volvió al Atlanta United. Hoy, el movimiento no se puede dar aún ya que el equipo tiene las tres plazas de Jugador Designado cubiertas. Para que llegue Lozano, tendrían que salir o Miguel Almirón, Emmanuel Latte Lath o Aleksei Miranchuk del equipo.

Cualquier otro equipo de MLS que quisiese tomar a Lozano para continuar su aventura en el futbol de Estados Unidos necesitaría liberar el mismo candado: tener menos de tres Jugadores Designados para poder hacerse del salario grande del futbolista mexicano.

Fuera de Norteamérica, la única opción latente para que Lozano siga ganando algo parecido al salario actual se encuentra en el Medio Oriente. Actualmente, el también seleccionado mexicano Julián Quiñones se encuentra en el Al-Qasdiah de la liga saudí, por lo que Lozano podría emigrar a esa región del mundo con aquel precedente.

A menos de que surja alguna sorpresa, el escenario de Lozano cambiaría drásticamente a corto plazo.

Liga MX o Europa: menos dinero, actividad más rápida

En caso de que Lozano quisiese volver a México, la petición obligada sería negociar un salario más bajo con el equipo al que quisiera llegar. Descartando una lista muy corta de equipos como Monterrey, Tigres y América que suelen pagar cantidades elevadas por jugadores estrella, la lógica dictaría que se necesitaría una reconstrucción de contrato para que “Chucky” volviera a México por primera vez desde 2017.

Esa negociación se podría dar de dos formas, tentativamente: mediante una transferencia definitiva con San Diego FC, o un préstamo manteniendo el contrato actual pero una absorción parcial del salario de Lozano por parte del club de MLS.

Esta semana, ya hubo un acercamiento con Cruz Azul de la liga mexicana, para intentar acomodar a Lozano tras su salida inminente de San Diego, pero el cuadro cementero rechazó la proposición. Más allá del alto salario que cobra “Chucky”, el esquema futbolístico actual del equipo mantiene una formación sin extremos, situación que complicó el fichaje.

De acuerdo con información recibida por ESPN, Lozano tampoco entró en planes de América. “Ni gratis”, explicó León Lecanda en Fútbol Picante tras el empate de Jornada 1 que sostuvo el cuadro capitalino ante Xolos de Tijuana. Entre las razones citadas, al igual que Cruz Azul, hay un conflicto de estilos en lo futbolístico, además de una falta de ventas por parte del equipo en los últimos meses, aunado a las restricciones de presupuesto que han imposibilitado fichajes bomba en el club azulcrema en los últimos tiempos.

Fuera de México, y concretamente en el futbol europeo, se ha al menos una posibilidad latente para recuperar el nivel acostumbrado previo a la Copa del Mundo. Pese a que el Pachuca en Liga MX ha descartado el fichaje de Lozano, el Real Oviedo, también propiedad de Grupo Pachuca, se ha mostrado como interesado.

Como factor a favor, el técnico uruguayo Guillermo Almada, quien pese no tuvo la posibilidad de dirigir a “Chucky” en México, está muy bien familiarizado con el futbolista mexicano tras seis años de experiencia en Santos Laguna y con los Tuzos. El estilo abierto y ofensivo de Almada sería, además, un aliciente más para que Lozano encajase con el plantel español.

Ante el menú de opciones para Lozano, lo que queda claro es que ante su salida pronunciada del San Diego FC hay una disyuntiva muy clara. “Chucky” deberá esperar a que un equipo acepte pagar un salario grande por un futbolista de 30 años que salió con problemas de su último club, o aceptar un recorte a la brevedad para maximizar la cantidad de partidos de aquí al 11 de junio, donde espera ser parte del equipo mexicano que enfrentará a Sudáfrica en la apertura del Mundial. ¿Qué elegirá?