El argentino nacionalizado Mateo Retegui fue este martes el gran artífice de que Italia se quede con el fundamental choque ante Israel en El Estadio Friuli en Údine, por la fecha 8 de las Eliminatorias UEFA, ya que a los 45 minutos del primer tiempo le hicieron un penal y él mismo se encargó de transformarlo en el 1-0, mientras que en la segunda parte anotó un verdadero golazo para un 2-0 que le da algo de aire a la Azurra en el Grupo l.
Lo de Retegui en la apertura del marcador fue una avivada. A los 45 minutos, fue a pelear una pelota dentro del área con Matan Baltaxa y la punteó un instante antes que el defensor, que de forma involuntaria le terminó pateando el talón. Penal tonto pero penal al fin.
El propio Mateo se hizo cargo de la ejecución y no falló. Con un fuerte remate hacia la izquierda, venció la resistencia del arquero, que había adivinado la punta.
Además de todo el mérito que tuvo en la construcción del tanto, lo de Retegui fue -además- muy oportuno, ya que consiguió la ventaja para su equipo justo cuando terminaba un primer tiempo muy parejo, en el que ambas selecciones tuvieron ocasiones de gol pero el arquero local, Gianluigi Donnarumma, había salvado con una atajada bárbara a la Azzurra ante una buena definición de Manor Solomon.
No se quedó ahí el delantero. Fue por más.
El goleador recuperó la pelota, se perfiló y la puso en el ángulo para el 2-0 de Italia.
Por si quedaba alguna duda de quién era el artífice del triunfo parcial de la Azurra, a los 73 minutos fue a presionar alto, recuperó el balón cerca del área, lo trasladó unos metros y sacó un disparo cruzado fantástico, que se metió literalmente en el ángulo.
Como si la hubiera ubicado con la mano. Golazo.
En síntesis, Retegui anotó los dos primeros tantos de su equipo y, para más datos, los fabricó él solo, sin ayuda de ningún compañero.
