El de Argentina tiene todos los méritos para ser considerado uno de los mejores seleccionados del planeta. Su tercer título, en Qatar 2022, lo dejó apenas detrás de Brasil, con cinco, y Alemania e Italia, con cuatro, como uno de los equipos que más veces llegaron a la cima. Ocupa además el tercer puesto de la tabla histórica en puntos obtenidos. Pero hay un ítem en el que, dentro de la élite, se ubica algunos pasos detrás: los choques mano a mano en el Mundial contra los otros campeones.
La estadística marca que en los historiales contra los otros siete campeones ecuménicos marcha abajo en cuatro, igualado en uno y solo hay dos favorables, pero con algunas particularidades que le restan algo de mérito.
Los campeones que complican a Argentina en el Mundial
No hace falta hurgar mucho en la memoria para saber que la gran bestia negra de Argentina en los Mundiales es Alemania. En números, el seleccionado cuenta una victoria, dos empates -en uno de los cuales, para peor, los teutones prevalecieron en la definición por penales- y cuatro caídas.
El choque inicial fue en Suecia 1958 y resultó en 3-1 para los europeos, en la primera bofetada de realidad que recibió una Argentina que, aunque no competía en Mundiales desde Italia 1934, se sentía por encima del resto. La albiceleste llegó a igualar el historial cuando ganó 3-2 la final de México 1986, pero a partir de ahí todo fue de Alemania, que además se quedó con los duelos de eliminación directa en tres Copas del Mundo al hilo, desde 2006 a 2014. Aunque en el primero de estos empataron 1-1, la balanza se inclinó en los penales a favor del local. Jugaron tres finales -es el encuentro decisivo que más se repitió en Mundiales- y ahí también prevalece la Mannschaft, que después de la caída en México se impuso en Italia 1990 y Brasil 2014.
Con Brasil, el otro gigante, la historia es también negativa pero más pareja: uno ganado, uno empatado y dos caídas. Los cuatro choques con Argentina se condensaron en cinco Mundiales: de 1974 a 1990, solo no se enfrentaron en México 1986. La verdeamarela se llevó los duelos en Alemania 74, con victoria 2-1, y en España 82, por un más contundente 3-1. Igualaron en el 78 y Argentina, en lo que resulta un consuelo no menor, se quedó con el último enfrentamiento y el único de eliminación directa: 1-0 con el inolvidable gol de Claudio Caniggia en octavos de final de Italia 90.
Con Italia se dio la particularidad de que los cinco partidos entre ambos se jugaron en Mundiales consecutivos, entre 1974 y 1990. Este es el único caso en que Argentina no pudo conseguir ni una sola victoria en tiempo regular, con dos caídas y tres empates. Solo en el primer choque, en Alemania, la albiceleste llegó a estar en ventaja, aunque terminó 1-1. Italia se quedó por 1-0 con el del 78 (la única caída que sufrió Argentina antes del título, y que la obligó a jugar la segunda fase en Rosario como segundo de su grupo) y por 2-1 con el de España 1982. Tanto en México 1986 como en Italia 1990 igualaron 1-1, aunque en este último caso hay una salvedad importante: Argentina se quedó con esa semifinal en la definición por penales, en uno de los partidos más celebrados de su historia.
Aunque consiguió un solo título contra tres de Argentina, Inglaterra es otro de los que salen mejor parados en el historial de enfrentamientos en las Copas del Mundo. De cinco partidos, la albiceleste ganó uno, empataron otro y los británicos se impusieron en los tres restantes. La ventaja se estableció en los dos primeros duelos, 3-1 en 1962 y 1-0 en 1966 (el del recordado escándalo en Wembley cuando fue expulsado Rattin), sumados al 1-0 de 2002. Con un Maradona mágico, Argentina logró su único triunfo por 2-1 en 1986, en el que tal vez fue el éxito más festejado de la Selección en su historia si se excluyen las finales de Mundiales. En 1998 fue igualdad 2-2 por los octavos de final, aunque la Selección otra vez se llevó la definición por penales para quedarse con la clasificación.
Con el resto, un poco mejor
El único historial igualado con el resto de los campeones del mundo es con Uruguay. También es cierto que hubo hasta ahora apenas dos ediciones del duelo rioplatense. Se enfrentaron en el encuentro por el título del primer Mundial, en 1930, y Uruguay ganó como local por 4-2, mientras que Argentina tuvo su alegría en México 1986, cuando en su camino al título venció a la Celeste por 1-0 en octavos de final.
Es con los campeones del mundo más recientes, Francia y España, que los números son favorables a Argentina, aunque vale mencionar un hecho relevante a la hora de analizar el dato más en profundidad: la ventaja se consiguió con enfrentamientos que tuvieron lugar cuando ninguno de los equipos se había consagrado todavía.
Por ejemplo, Argentina venció a Francia 1-0 en 1930 en su debut en los Mundiales y 2-1 en la fase de grupos en 1978, en el camino a su primer título. Después de que Les Bleus se coronaron en 1998, hubo otros dos enfrentamientos: el 4-3 en octavos de final en 2018 a favor de los europeos, luego campeones del torneo, y el 3-3 inolvidable de la final de Qatar 2022, cuando Argentina se coronó otra vez en la definición por penales.
El historial más breve es con España, que registra apenas la victoria 2-1 con doblete de Artime por la fase de grupos en 1966. Por ese entonces, ninguno de los dos seleccionados se había coronado campeón del mundo.
Los penales y Bilardo, las cartas ganadoras de Argentina
Dentro de una historia mayormente negativa, Argentina tiene algunos logros concretos en los choques contra los otros grandes. Está claro, por ejemplo, que el buen rendimiento de la albiceleste desde los doce pasos no es casualidad.
La Selección tiene en ese ítem victorias contra Italia (1990), Inglaterra (1998) y Francia (2022), y una caída contra Alemania (2006). Si se amplía la mirada sobre toda la historia mundialista, esa contra los teutones es su única derrota desde los doce pasos en la historia de los Mundiales, contra seis victorias en total.
Otro detalle resalta en estos enfrentamientos, y es que los cuatro triunfos en tiempo regular contra campeones del mundo que ya tenían esa condición al momento del partido entre ambos se reparten entre 1986 y 1990, y el entrenador de Argentina era el mismo: Carlos Salvador Bilardo. Otro gran logro de uno de los tres técnicos que lograron ser campeones del mundo con la Selección.
