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James Rodríguez, el desembarco en la MLS como plan maestro para el Mundial 2026

La llegada de James Rodríguez a la MLS causó diferentes sensaciones en los aficionados colombianos. El 10 dejó la Liga MX y aunque se especuló con su llegada al fútbol de Colombia, Argentina y Brasil, se decidió por el balompié de los Estados Unidos, poco llamativo para la mayoría. Sin embargo, James tomó una decisión de vida en función de un objetivo mayor: llegar en plenitud física y futbolística al Mundial 2026, que se jugará en esas mismas tierras.

Su arribo al Minnesota United obedece a un plan más amplio y ambicioso: convertir la Major League Soccer en su laboratorio competitivo. A sus 34 años y siendo un futbolista propenso a las lesiones en gran parte de su carrera, James quiere evitarlas al máximo. No es un tema menor para él. Ha intentado huirle al roce y al choque con los rivales. Busca dosificar cargas y, ante todo, adaptarse a los estadios donde se jugará la Copa del Mundo.

En resumen, James se decidió por una liga de un nivel competitivo menor que le permita retomar la forma futbolística, sin la exigencia mediática de otros clubes de renombre y con las comodidades de un país en el que se le vio en diversas ocasiones disfrutando de sus tiempos libres, pero en el que también supo brillar, como lo fue en la Copa América 2024, donde fue elegido el mejor jugador del certamen y llegando hasta la final con la Selección Colombia.

James en la MLS: no ha salido como esperaba

Las cosas no han salido fáciles para James en Minnesota United, el colombiano que fichó el 6 de febrero llegó sobre la hora y no pudo hacer de la mejor manera la temporada con el club, luego su debut se retrasó por un tema de visado, fue suplente ante Cincinnati y cuando se tenía previsto que jugaría por primera vez en la MLS en el juego contra Nashville, sufrió una lesión que aplazó por una semana su estreno con los Loons.

Finalmente, el 15 de marzo disputó sus primeros minutos con su nuevo equipo, entró a los 64’ mins de la estrepitosa goleada que sufrieron como visitante a manos de Vancouver.

Su segundo partido con Minnesota fue Seattle Sounders, apenas 13’ minutos sobre el final en un empate sin goles como local.

Ambos juegos fueron la antesala de la participación de James con Colombia en amistosos que se disputaron en el mismo Estados Unidos, su falta de ritmo quedó en evidencia en los juegos ante Croacia y Francia, pero todo empeoró cuando el jugador de regreso a Minnesota tuvo que ser hospitalizado tras sufrir una deshidratación severa, luego de lo que fue su encuentro ante los galos.

La enfermedad volvió a repercutir en las presencias de James con el Minnesota United, pues le hizo perder el juego ante LA Galaxy y apenas pudo retomar los entrenamientos bajo evaluación médica.

No es la primera vez que James piensa en este mismo escenario, solo que en su primera apuesta las cosas no le marcharon. Pensando en el Mundial 2022, el colombiano un año antes fichó por Al Rayyan de Qatar, justo el país donde se disputaría la Copa del Mundo en aquella época. Con los Leones apenas disputó 16 partidos y fue un paso recordado por lesiones que le impidieron mostrar su mejor versión, pero todo fue peor cuando se confirmó que la Selección quedaba eliminada en la Eliminatoria y no iría al máximo certamen.

El panorama pensando en el Mundial 2026

James todavía tiene tiempo para alcanzar su objetivo personal en Minnesota United, de aquí al inicio del Mundial. con su club tiene diez partidos por delante en el calendario en el que puede mejorar su parte física y competitiva, la continuidad será clave para retomar el ritmo futbolístico necesario pensando en su funcionamiento dentro de la Selección Colombia. El capitán aspira llegar de la mejor manera a su tercera Copa del Mundo y volver a tomar las riendas de la Tricolor en el campo, como eje conductor y líder.

Todavía hay tiempo para demostrar que ir a la MLS fue una decisión inteligente y bien tomada. En el Mundial y su nivel élite muchas cosas se pueden definir por detalles, en un torneo tan corto James quiere tomar ventaja conociendo los campos, los escenarios, cada viaje y sus recorridos, las ciudades y el hecho de estar allí, mientras la mayoría deberán llegar a adaptarse en sus respectivas sedes con apenas pocos días de preparación. Es sin duda una decisión adelantada al proceso mundialista.