<
>

Héctor Moreno no es el único mexicano en Catar

ESPN

Ángel Salazar es mexicano y desde hace varias semanas vive en Catar . Trabaja, junto otros 30 compatriotas en la construcción de dos de los ocho estadios que se utilizarán en el Mundial de 2022 y a diario sube hasta 45 metros de altura para cumplir con sus labores, desde ese punto se admira gran parte del país asiático, hasta el estadio del Al-Gharafa, en donde jugará Héctor Moreno.

“Nos toca trabajar con indios, filipinos, chinos, árabes; aquí hay de todo, de muchas nacionalidades, parece que hay un infinito de personas, pero no les entendemos nada”, dice Ángel Salazar, uno de los mexicanos que trabaja la construcción de los estadios considerados para el Mundial de 2022. “Quieren mucho a los mexicanos, se sorprenden de ver mexicanos acá, ven que venimos de muy lejos. Me dicen: ‘¿eres de México?’ y ponen su cara de sorpresa, se sacan de onda, pero nos tratan bien”, complementa, originario de Guadalajara, Jalisco, que trabaja en un país que tiene destinados más de 200 mil millones para la próxima Copa del Mundo.

Ángel empezó a trabajar en el montaje de estructuras desde los 13 años, ahora tiene 28, y a partir de ahí empezó a recorrer la República Mexicana, hasta que llegó a “Dünn arquitectura Ligera”, un empresa mexicana, con sede en Guadalajara, que se dedica a construir y colocar fachadas, mallas y techos en estadios, que peleó una licitación contra compañías de Italia, Japón, Estados Unidos, Arabia, China, Alemania, entre otros, para trabajar en los recintos que acogerán la próxima Copa del Mundo. Ganaron la carrera y, junto a Ángel, emprendieron el viaje a la nación que ha seducido a futbolistas como el español Raúl, Xavi Hernández, el italiano Fabio Cannavaro y ahora al mexicano Héctor Moreno.

“Hemos visto a Cafú, que es uno de los embajadores y Xavi nos lo hemos topado. Va llegando Héctor Moreno, que es un reciente fichaje. Ya vimos que llegó a Catar y esperamos que nos toque conocerlo”, comenta Víctor García, otros de los mexicanos que trabaja en el país asiático

En Catar la jornada laboral inicia a las tres y media de la tarde y termina a las dos de la mañana. Si se pide trabajar durante el día, la legislación de Catar exige que el trabajador sólo labore por lapsos de 30 minutos y descanse 15, debido a las altas temperaturas que alcanzan hasta los 55 grados centígrados. La empresa mexicana tiene por objetivo colocar el techo y la fachada interna en uno de los estadios, en otro inmueble fabricará la cubierta y luego supervisará su colocación, durante los próximos meses.

En una conferencia de prensa que dio hace unas semanas el embajador de Catar en México, Mohammed Jassim M. A. Al-kuwari, comentó que un grupo de mexicanos trabaja en el estadio Lusail, en el que se llevará la inauguración y clausura de la Copa del Mundo que se jugará en diciembre. Ángel y Víctor son parte de ese equipo, que esperan ver a un mexicano jugando en el país asiático antes de la Copa del Mundo.

“Catar es un lugar muy chico, con distancias de 25 o 20 minutos. La temporada inicia en un mes y el nuevo equipo de Moreno va a jugar en uno de los nuevos estadios para el Mundial, esperemos pronto ir a ver futbol y no sólo construir estadios para futbol. Ya no seremos los únicos mexicanos aquí, porque vimos en las noticias que ya llegó Héctor Moreno”, menciona Gabriel Rodríguez, mexicano que también está laborando en la construcción de los estadios para la próxima Copa del Mundo.

La misión de Héctor Moreno y sus 30 compatriotas que trabajan en los estadios para el Mundial de 2022 es demostrar a Catar y al mundo que en México hay talento.