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Christian Noboa sobre el Sochi FC: "Queremos quedar entre los primeros"

@PFCSochi

El fino centrocampista ecuatoriano, uno de los legionarios más respetados en Rusia, tanto por su longevidad, como por su dominio del ruso y su profesionalidad, está en racha.

Marcó en las tres primeras jornadas de liga y su equipo, que la pasada temporada coqueteó con el descenso, es ahora tercero, empatado a puntos con el segundo, el Spartak Moscú.

"Trato de ser un líder. El fútbol es un deporte de equipo y un jugador no es suficiente, pero a veces hay que dar un paso adelante", explica el jugador forjado en el Emelec.

El Sochi perdió este año a su principal estrella, Alexandr Kokorin, quien fichó por el Spartak y también a Mostovói, que volvió al Zenit, por lo que ha perdido mucho potencial ofensivo.

"Sin querer, estoy marcando goles. Se nos fue gente de arriba y estoy aprovechando la oportunidad", señala.

En cuanto a los objetivos esta temporada, cree que hay que ir "partido a partido", aunque cree que el club debe ser ambicioso e intentar mantenerse entre los equipos que aspiran a disputar competiciones europeas.

"Queremos quedar entre los primeros, pero lo primero es alejarnos de los de abajo y después aspirar a lo máximo. La llegada de (el central argentino Emanuel) Mammana también nos ha aportado seguridad en defensa", apunta.

Noboa sólo habla bien de Rusia, un país que le ha tratado muy bien y le ha dado todo, y cree que mucha gente que critica su país de adopción habla sin saber.

"Cuando no conoces, opinas sin saber. Yo siempre le digo a la gente que me siento muy feliz, que la gente es muy amable conmigo y que me respetan", insiste.

El momento cumbre fue ganar la liga con el Rubín Kazán, adonde le trajo su técnico, Kurbán Berdíev.

"Me fié de él. Tenía las cosas muy claras. Me dijo que podía mejorar y ser un jugador más completo. Y yo sentí que podía hacer mucho. Por eso acepté el reto de Rusia", explica.

Poco después de llegar, ya tocó el éxito. Ganó dos veces la liga con el Rubín, "un equipo desconocido por el que nadie daba nada".

"Ganar esas ligas fue lo más grande", señala.

Tuvo la oportunidad de cambiar de aires. Recibió ofertas del fútbol inglés e italiano, pero el embarazo de su esposa y las buenas condiciones que le ofrecía el Dinamo Moscú le hicieron quedarse en Rusia.

"Cada vez que tengo ofertas, respondo que estoy bien en Rusia. He estado ya en cinco equipos diferentes. No es casualidad. Todos saben que soy muy profesional, intento ayudar a todos y siempre doy lo máximo", dice.

Noboa habla bien ruso, algo que no ocurre con todos los latinoamericanos que llegan a Rusia, ya que creen que "se van a quedar poco tiempo".

"Mi ruso no es perfecto, pero me hago entender. Saber el idioma es clave para la adaptación de un futbolista en Europa", explica el futbolista, que acostumbra a dar entrevistas en ruso a medios locales.

En todo caso, sea para poco o para mucho tiempo, anima a los futbolistas latinoamericanos a venir a jugar a Rusia.

"Hay que salir del país adonde sea. El primer año te va a costar. Sea Rusia u otro país. Es otro idioma, otra cultura, otra mentalidad y, en algunos países, el frío. Pero te va a fortalecer como jugador. Y si después puedes saltar a otra liga, pues adelante", apunta.