México facturó sus propias deudas: la improvisación, la inmadurez y la falta de lectura
LOS ÁNGELES -- Intención. Y fue todo. Poco había que esperar de este arrejuntado mexicano de Javier Aguirre. El marcador es un fiel reflejo: 1-0. Ni el Tri merecía menos, ni Panamá aspiraba a más.
Javier Aguirre arrancó con seis jugadores de Chivas. Lo sobresaliente de ellos es que Bryan González dejó de ser el sobresaliente de Chivas. Queda claro que depende más del esquema del Guadalajara que de su personal creatividad. Cuando entró Jesús Gallardo, fue evidente la diferencia al grado que llegó a pesar en el autogol de Richard Peralta.
El resto del Rebaño cumplió, así, a secas, sin aspiraciones, Acaso Richy Ledezma demuestra que es más que Jorge Sánchez y Kevin Álvarez, pero está lejos –de momento--, de ser un detonante mundialista, especialmente porque el México de Aguirre, poco propositivo, no requiere aventureros, sino carceleros.
Luis Romo, en lo suyo, con orden, tranquilidad, en busca de atajos, pero sin balones letales a profundidad por el doble candado que montó Panamá en su versión Generación Z. Brian Gutiérrez confirmó lo insinuado en Chivas, en la capacidad de juego, a pesar de las variantes que le fue ordenando Javier Aguirre.
México facturó sus propias deudas: la improvisación, la inmadurez, la falta de lectura, más allá de que, en sus intenciones creativas le pusieron dos balones en condiciones inmejorables a Germán Berterame, pero, por como erró, parece que se está guardando su pólvora para los pastizales 'emeleseros' con el Inter Miami.
Entendiendo que este arrejuntado tricolor, lejos de ser una Selección Mexicana, fue siempre superior a Panamá, la que ningún soponcio pudo provocarle al Tala Rangel, asumiendo eso, al menos Aguirre y su cuerpo técnico pudieron ir descifrando futuras apuestas, como las insinuaciones de Obed Vargas en la cancha.
Sí, el partido fue de bajísimo nivel técnico. Sin duda el que más sufría era Marcel Ruiz, quien solo encontraba una lectura similar de juego en Brian Gutiérrez, pero sin solidaridad en relevos, especialmente para el toluqueño, quien sólo pisó una vez el área con ventaja y estaba en fuera de lugar.
El ingreso de la Hormiga González dejó en claro que entiende cómo estar más involucrado como eje de ataque, que lo que mostró Berterame, tal vez por indicaciones del Vasco, de estar demasiado clavado al frente.
¿Tendrán otra oportunidad El Cotorro González y Richy Ledezma? Seguramente. Aunque el lateral izquierdo está sobrepoblado con Gerardo Arteaga, Mateo Chávez y el mismo Gallardo. Por derecha, Ledezma, dejó en claro que puede rebasar a Sánchez y a Álvarez.
Reiterando que como espectáculo fue una miseria, ya no sólo queda bajo responsabilidad de Aguirre y sus auxiliares el tratar de sacar provecho en el partido ante Bolivia, sino, también, en la particular devoción y compromiso de cada jugador, entendiendo que, para ellos, en este palomazo, en este bomberazo ante Panamá, hay ya pocas oportunidades por delante, y seguramente ante Bolivia, y tal vez ante Islandia, ya se haga uno de los últimos cortes de caja antes del Mundial.
Por lo pronto, el 1-0 sobre Panamá deja, de manera expuesta, de forma clara, pocas conclusiones que revuelvan las ilusiones del aficionado mexicano. Vencer a una extremadamente defensiva versión Generación Z, no nutre de fervor a la ya de por sí escéptica legión abnegada de seguidores del Tri.
