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Gobierno condena insultos racistas a Marega, fiscalía abre investigación

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¡NO AL RACISMO! Marega abandonó el terreno tras insultos (1:18)

El jugador del Porto anotó en el triunfo sobre el Vitoria Guimaraes de la liga portuguesa y fue insultado por la afición local, por lo que el malí decidió dejar el terreno de juego en señal de protesta. (1:18)

El presidente y el primer ministro de Portugal sumaron sus voces el lunes a un escándalo nacional por los insultos racistas proferidos hacia un jugador del Porto, que abandonó el juego tras oír sonidos de monos.

El presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, dijo condenar "con vehemencia cualquier demostración de racismo", mientras que el primer ministro, Antonio Costa, señaló que "y todos y cualquier acto de racismo son un delito y son intolerables".

"Ningún ser humano debe ser objeto de esta humillación", escribió Costa, cuyo padre era de Mozambique. "No podemos quedarnos mirando".

El delantero maliense Moussa Marega se enfadó visiblemente el domingo por los ruidos de monos que le dirigían algunos aficionados tras marcar el segundo gol del Porto en su victoria 2-1 sobre el Guimaraes en un partido de la Liga de Portugal. Varios jugadores del Porto y del equipo rival intentaron disuadirle de abandonar la cancha a los 71 minutos, cuando exigió ser sustituido.

En su cuenta de Instagram, Marega dijo que "idiotas" habían ido al estadio a gritar insultos racistas.

También criticó al árbitro, que sacó una tarjeta amarilla de Marega, al parecer por negarse a seguir jugando. El jugador dijo que el árbitro debería haberle defendido.

Por su parte, la Fiscalía portuguesa abrió hoy una investigación sobre los cánticos e insultos racistas dirigidos contra Marega el domingo.

La apertura de la pesquisa, confirmada a EFE por fuentes de la Fiscalía, está a cargo del Departamento de Investigación y Acción Penal (DIAP) de Guimarães, en el norte de Portugal.

El jugador abandonó el partido en el minuto 71 después de recibir insultos racistas de una parte de la grada, que le gritó "macaco" y "chimpancé".

El episodio desencadenó una cascada de reacciones en Portugal, desde el mundo del deporte a las altas autoridades de la política, que criticaron lo ocurrido y mostraron su apoyo al futbolista.

El presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, Fernando Gomes, emitió un comunicado de repudia en el que aseguró que hará "todo para que los aficionados que no respetan el fútbol queden definitivamente en la puerta de los estadios".

Información de AP y EFE fue utilizada en la redacción de esta nota.